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viernes, 25 de noviembre de 2022

DíA INTERNACIONAL CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO

 Hoy me he llevado la grata sorpresa de que un alumno de 1º de Bachillerato del ÍES Campos Torozos ha leído una poesía de Violeta Stein sobre una mujer que quedó herida desde entonces.

Gracias, Camino.




viernes, 27 de noviembre de 2020

DESDE ENTONCES



 Han pasado muchas cosas desde entonces

La luna se quebró en el rellano de la escalera

una noche de cremalleras rota

desde entonces.

La muñeca se desparramó

en el pasillo del fondo

desde entonces.

Los aullidos de perro

rabioso se escuchaban a través del cristal. 

Violeta, desde entonces.

Y rebosó el agua que gimoteaba 

bajo el barquito 

oculto en el corazón del baño 

desde entonces.

Quedó roto  en la repisa de la cocina,

oculto tras la maceta rota

¿desde entonces?

No hay juegos ni caricias

porque su mano dejó de ser fuego

y se tornó cuchilla.

Que rasga, rompe, aniquila y remata.

Han pasado muchas cosas

desde entonces.

Demasiadas.

Menos mal que vinieron a buscar...nos.

En memoria de esa mujer a la que siguen maltratando. A quien no conozco, pero por la que lloro desde entonces.


sábado, 8 de agosto de 2020

EL SANATORIO ANTITUBERCULOSO DE LEBANZA

Lebanza es tierra de montaña. Lugar de evocación de casa. Nombre manido en labios de mi madre. 




Lebanza es territorio descubierto hoy a través de los ojos de mi madre que nos llevó allí con la fuerza de sus recuerdos. Allí estuvo mi abuelo de practicante cuando la historia hizo del singular edificio sanatorio para enfermos de tuberculosis que sanaban sus pulmones al aire limpio de sus montes verdes.

Ahora es campamento de la diócesis de Palencia. Pero antes fue abadía, y cuartel de expolios franceses, Amén territorio de desamortización en tiempos de tropelías civiles.

Hoy surtieron las lágrimas de sus ojos. Una hija lloraba lamentándose por un padre que pasaría mucho frío y miseria sacrificando su bienestar por llevar alimento y futuro a su mujer y sus tres hijos. Uno de esos tres niños era mi madre. Florina, la mayor.



Lebanza es tierra de la Virgen, ya que ese mismo edificio fue  abadía Mariana y aún conserva su capilla extrañamente silenciada por los rigores de un virus extraño que este año 2020 decidió descender a la humanidad para complicarla la existencia.



Cerca de la abadía hay una iglesia románica de bella  factura que parece una maqueta de pura perfección y sutileza.  San Salvador.

El entorno forma parte de la merindad de la Pernia cuya capital reside en la localidad de San Salvador de Cantamuda, depositaria de una curiosa leyenda que habla de una condesa llamada Elvira cuyo celoso marido propició una furiosa persecución contra su esposa  que hubiera tenido tragedia como final de no ser por una criada muda que se arrancó a hablar para demostrar la inocencia de su señora. De ahí la razón del topónimo que bautiza el lugar.

Cerca del lugar está Cervera de Pisuerga donde existe un museo etnográfico propiciado por el mecenazgo de un matrimonio que se propuso salvar la zona del Olvido recopilando objetos etnográficos que hablan de los gustos, pareceres, temores y esperanzas de sus gentes. La consorte del citado matrimonio se llamaba Piedad Isla y además de mecenas inquieta fue una fotógrafa intuitiva que supo captar como nadie los rasgos y peculiaridades de los habitantes de la zona haciendo una radiografía perfecta de ese mundo rural que ya se encuentra en especie de extinción.

Piedad Isla. Fotógrafa


 Piedad ha dejado algunas reflexiones escritas en distintos lugares del museo que nos hacen intuir que era una gran escritora aunque solo pudo estudiar hasta los 15 ya que la muerte de su padre cercenó toda educaciónfutura que ella cambió por una buena partida de lecturas que alimentaron su hambre intelectual.


Lebanza significa alabanza. La que yo elevo al creador por este regalo de hoy caminando del brazo con mi madre por este entorno que siempre quiso conocer. Él lo hizo posible.



domingo, 8 de diciembre de 2019

LAST CHRISTMAS.



No es un film de esos que arrebaten.
Pero si de los que te dejan cierto buen sabor de boca porque apela a lo mejor del ser humano. La inocencia. Y recuperar el candor primero es algo consustancial a la Navidad.
Esa ingenuidad que a menudo tachan de ñoña. Como me ocurre a mi cada vez que aseguro que me encanta la Navidad.
Es lo que quiero recuperar. Ver el lado bueno de las cosas, de la vida, de la gente.
Como la lente de aquel cuento que permitía convertir en hermosos hasta los paisajes más sórdidos.
Creer en la bondad del ser humano.
En que los últimos pueden ser importantes.
En que lo nimio puede convertirse en parte relevante.
Y que el amor incondicional, ese que no exige ni mide, ni pesa, ni adeuda contraprestación es posible siempre que estemos dispuestos a trabajar nuestros egoísmos desmesurados.
Que hay que poner en valor lo imperfecto, los detalles que parecen insignificantes.
Porque de eso estamos hechos. De pequeños momentos insignificantes que suponen  todo para nosotros.
Pequeños hilos que entretejen nuestra existencia dotando cada día de sentido.
Sin parafernalias.
Mirar hacia arriba y detenerse en la contemplación de aquel detalle que siempre pasó desapercibido. Como el otro día cuando fui a correr y descubrí multitud de margaritas otoñales que se aventuraron a salir. Siempre pensé que sólo salían en Primavera.
Y sentir la alegría de vivir sin permitir que los malos augurios nos arruinen el futuro.
De todo eso trata esa película. Además de las relaciones familiares siempre tan llenas de heridas que sólo el amor y la comprensión ayudan a cicatrizar. La familia, esa que a menudo repudiamos pero sin la que tendríamos al desarraigo campando por nuestras vidas.
Todo ello aderezado con la inolvidable música de George Michael. Hilvanado en un guión de la británica Emma Thomson. Y perdiéndonos por los rincones típicos de ese Londres que algún día conoceré.
Una película sin grandes pretensiones pero que deja buen sabor de boca porque emula  aquellas viejas comedias románticas de Katherine Hepburn y Cary Grant que ya no nos ponen en la tele.
Incluso el protagonista masculino recuerda al atractivo Gregory Peck.
Eso sí, como un guiño a esta globalización que nos envuelve, con aire oriental.
Last Christmas. Se deja ver. Claro que si.


domingo, 24 de noviembre de 2019

MANIFIESTO CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO


Proclamado en el Antiguo Ayto de Matallana de Torío el 23 de noviembre.

Algunas de las ideas no son mías. Están tomadas de otro manifiestos, de otras historias, de otros duelos.



Este año la corporación municipal sorprendió con  una afortunada  iniciativa. Un calendario de pared dedicado a la mujer en  cuya portada aparecíamos nosotras. Fotografías de mujeres residentes en distintos pueblos de nuestro municipio. Niñas, adolescentes, jóvenes, mujeres de    mediana edad y en plena madurez. Rostros femeninos repletos de vida cuyos ojos hablaban de esperanza. Fue una buena idea poner en valor a la mujer rural. Empoderar nuestras  miradas femeninas.
Es desolador  pensar que el terror pudiera esta  instalado en forma de violencia machista  en cualquiera de nuestras  casas. Que nuestros  padres, hermanos o   maridos pudieran ejercer una incomprensible superioridad  imponiéndose, a ceño fruncido, con la mano abierta o el puño cerrado. El amor nunca puede ser una forma de dominación.
Hoy estamos aquí para  pronunciar  un no rotundo  a la violencia de género.
 Un  mal universalizado  que no se halla   sujeto a fronteras alguna.  Que  afecta a todos los continentes y sociedades, y que  castiga  a todas las mujeres, sin distinción de clases, etnia o grupo de pertenencia. No hay rasgo distintivo  en la  víctima de violencia: el principal inconveniente es  SER MUJER. 
Cincuenta mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas en España en lo que va de año, la misma cifra que en todo 2018, según el balance de la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género, actualizado a 31 de octubre.
El pasado diciembre del 2017, los distintos Grupos Parlamentarios, las Comunidades Autónomas y las Entidades Locales representadas en la Federación Española de Municipios y Provincias, ratificaron el Pacto de Estado contra la Violencia de Género. Este Pacto de Estado supuso  la unión de un gran número de instituciones, organizaciones y personas expertas en la formulación de medidas para la erradicación de la violencia sobre las mujeres.

Ese pacto de estado es la razón de que hoy estemos aquí hablando de este tema que nos preocupa.

Es urgente que el gobierno y la judicatura den un paso definitivo realizando una revisión del sistema judicial y garantizando el cumplimiento de  las leyes de protección dotando además a los juzgados y comisarías de fondos necesarios para garantizar la seguridad de todas las mujeres. En especial las pertenecientes a colectivos más vulnerables como las mujeres migrantes, discapacitadas, mayores  o refugiadas. También debe haber una mirada especial a la mujer que reside en el entorno rural cuya lejanía a veces repercute negativamente a la hora de poder enfrentarse a situaciones de maltrato.

Pero es vital  que también nosotros nos impliquemos en todo este proceso de cambio. Que las estructuras familiares y los amigos sepamos estar atentos y prestar la ayuda necesaria en forma de acogida y acompañamiento a la menor señal de alarma.

Fomentando en primer lugar la igualdad. Esta es la mayor inversión que podemos hacer  para evitar cualquier tipo de violencia. Empezando desde las primeras etapas de la escuela.
Un paso clave es saber detectarla. Ante  aquellas conductas, gestos o comentarios que menosprecian los sentimientos de la pareja,  los insultos, amenazas o controles sobre ella, muestras de una relación sin respeto ni confianza, o el desprecio hacia las mujeres.
Debemos reaccionar tanto víctimas como espectadores. No siempre la maltratada tiene fuerzas o valor suficiente para hacerlo. Implicarse es una obligación moral. 
La otra actitud es apoyar  y  reaccionar. Este tipo de violencia es muy compleja, así que puedes llamar al 016 para saber cómo actuar adecuadamente si piensas que en tu entorno hay alguien que la sufre. 

Hace tan solo unos días trabajaba con mis alumnos en clase. El ejercicio era sencillo. Imagínate – les decía- que una amiga tuya te cuenta que su novio la maltrata. Sin dejarme acabar se alzó una mano que  me dijo:  profe no hace falta que nos imaginemos nada. A una alumna tuya la están pegando. Y comenzó a contarme una historia con todos los tópicos: golpes, amenaza de  envío de fotos comprometidas, control de móvil y amistades, peticiones de perdón con desproporcionados regalos, y vuelta a los golpes.
Hay que acabar con el silencio en torno a esta problemática. La sensibilización y prevención se hacen esenciales. La sociedad debe concienciarse del daño y las consecuencias que genera la desigualdad de género y la violencia hacia las mujeres, y entender cómo su vida y la de sus hijos e hijas se ve afectada.
La violencia de género no puede considerarse un problema exclusivo de la esfera privada de las mujeres.

La finalidad de este manifiesto es mostrar nuestro rechazo a la violencia de género y sugerir  estrategias  para una buena  convivencia, basados en la igual dignidad entre sexos, asumiendo estos compromisos:

1.     Consideraré que las personas, hombres y mujeres, somos iguales en derechos, en capacidad de decisión, en oportunidades para elegir.
2.     Rechazaré todas las acciones, comentarios y chistes que trivialicen la discriminación de las mujeres y que denigren la imagen de las mujeres.
3.     Enjuiciaré los discursos sexistas y/o violentos difundidos por los medios de comunicación.
4.     Promoveré  una educación igualitaria, en mi entorno más cercano, apostando por juguetes y juegos que acerquen y enriquezcan a niños y niñas y no perpetúen los roles discriminatorios por los que el cuidado y la pasividad se asigna a las mujeres y la inteligencia y la acción a los hombres.
5.     Seré libre para decidir mi vida sin que ser hombre y mujer me impida elegir lo que deseo, promoviendo la eliminación de los estereotipos femeninos y masculinos.
6.     Compartiré solidariamente las tareas domésticas y el cuidado propio y el de las personas, ganando así autonomía y disfrutando del afecto de quienes queremos.
7.     Resolveré los conflictos de manera no violenta.
8.     Mostraré mi apoyo y solidaridad a las mujeres que sean víctimas de violencia de género
9.     Participaré activamente para erradicar las mentalidades que perpetúan una discriminación de las mujeres en la sociedad, trabajando activamente por la igualdad.

No nos callemos porque como reza el poema de Miguel Hernández 
En boca callada…
No hay lucha que se sostenga.
Ni gallo que cante.
Ni beso, ni vida, ni duelo.
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domingo, 14 de julio de 2019

OLOR A MUJER

OLOR A MUJER. Por Marta Redondo.

 Les prometo que esta historia es tan cierta como aquella de la moza que entró de criada y salió de dueña. Me la contó una enfermera que contuvo a un hombre desolado la noche en que prorrumpió en el puesto de control de enfermería clamando que le devolvieran a su hembra el olor a mujer. Días antes habían atendido a su pareja durante el alumbramiento de la criatura que ambos tenían en común. En vano el personal sanitario trataban de hacerle entrar en razón. Si no hubieran lavado de arriba abajo a aquella mujer a saber en qué condiciones habrían llegado el pobre bebé a este mundo. Pero al hombre no le había gustado el cambio. Estaba acostumbrado a aquella fragancia. Quería lo de siempre. Clamaba porque alguien volviera las cosas a su estado original. La memoria le apremiaba reclamando el patrimonio espiritual perdido. Quería el olor de su mujer , o tal vez lo que reclamara fuera su paz anterior, o la tranquilidad que tenía antes de que todo cambiara.

 Siempre echamos de menos las cosas que se nos fueron. Sobre todo las que poblaron nuestra infancia. Esos recuerdos que tanto nos interpelan retrotrayéndonos a un tiempo pasado que -parafraseando a mi vecino opinante en este patio de columnas José María Giráldez- nos hicieron soñar de niños y que de algún modo parecen resistir, aunque no se sabe por cuánto tiempo. Y de recuerdos, evocaciones y resistencias está repleto un lugar lleno de encanto y de valiosas reliquias históricas. Un espacio que les recomiendo visitar ahora que el tiempo veraniego se torna propicio para darle cancha a la cultura. Se trata del museo etnográfico provincial de León, antiguo convento de San Agustín, sito en la villa de Mansilla de las Mulas. Además de una interesante exposición denominada contracrónicas , resumen de las mejores contraportadas de este periódico que ahora están ojeando con textos de Fulgencio Fernández y fotografías de Mauricio Peña, también alberga ahora otra efemérides dedicada al cine que incluye la proyección de cintas míticas en el delicioso marco de la capilla funeraria del señor de Villafañe, D. Fernando de Acuña, donde el noble ilustre caballero de la Orden De Santiago y capitán de los Tercios de Flandes reposa junto a sus dos mujeres.

 Podrán visitar las veintisiete áreas del museo repartidas en tres plantas que abarcan desde la arquitectura tradicional a la indumentaria y joyería, la agricultura, los medios de transporte, el alimento, la producción textil, la medicina, el arte, la religiosidad popular o el ciclo de la vida. Conocerán algunas de las joyas que alberga tales como varias ediciones del libro “La Picara Justina” cuyas andanzas transcurrieron en Mansilla. Podrán pisar un conservado pavimento enchinarrado, confeccionado por pequeñas piedras de río que, a modo de teselas, favorecían por su libre disposición, el curso del agua. Se colarán en una cocina de antaño de aquellas en que al calor del puchero pendente de enormes pregancias, se cocían los más sabrosos filandones.

 Recuperarán, en definitiva, algo del sabor y el olor de antaño, no se si de hombre, niño o mujer. Pero desde luego si serán el olor y el sabor de la tierrina leonesa.

martes, 21 de mayo de 2019

ESA MUJER

Dibujo de Patricia Trigo

Colaboración en Iglesia en León.
Por Marta Redondo
Le he oído en ocasiones decir a mi querido profesor D. Antonio Trobajo que la Iglesia debe estar atenta a los signos de los tiempos. Y en esa visión parece que se ha recogido el guante. Se están preparando los mimbres para poner en valor todo el cauce femenino tanto histórico como social que sub- yace, impulsa y da soporte a la barca de Pedro.
Por doquier brotan las iniciativas que pretenden empoderar a la mujer y darle el papel protagonista que le corresponde en campos como la teología, acción social, pastoral, educación, comunicación, espiritualidad, diaconado y gobierno. También van proliferando religiosas y seglares, mujeres cada vez con más responsabilidades. El propio Papa Francisco ha subrayado en múltiples ocasiones la necesidad que tenemos del elemento femenino.
Pero es necesario seguir avanzando.
La campaña de este año de Manos Unidas pone el acento también en la feminización de la pobreza que alcanza un setenta por ciento de las personas que pasan hambre en el mundo.
Hay un hecho que caracteriza y singulariza a la mujer: su capacidad para engendrar vida. Eso la hace singular y diferente.
Recientemente asistí a una charla de igualdad en un instituto. Hablaban al alumnado sobre  la necesidad de avanzar en el reconocimiento de mujeres que han jugado un papel relevante en la historia del desarrollo humano: científicas, filósofas, escritoras, pintoras, músicas y escultoras. Les decían que es necesaria la equiparación en derechos, salarios y oportunidades. Mientras escuchaba a la ponente pensaba en las grandes figuras femeninas que han impulsado la historia del cristianismo: Santa Teresa de Jesús, Sor Juana Inés De la Cruz, Edith Stein, Santa Teresa de Calcuta. Pero sobre todo pensaba en una, la más importante: Santa María, la mujer a la que el Padre escogió para llevar en su vientre a su hijo, la madre de Dios, madre de Cristo, de la Iglesia y madre nuestra.

viernes, 10 de mayo de 2019

LA DE LA COLONIA

Tuve que darle unas cuantas vueltas a la respuesta de aquel alumno que, confieso, me descolocó un poco.¿ A qué se refería?
La mente de los adolescentes es meteórica, rauda y veloz. Tendente a cientas de inauditas asociaciones por minuto. Cabezas en  ebullición constante. Neuronas efervescentes que procesan multitud de datos al unísono. Y más en esta era que viven  de constante sobreestimulación digital por doquier.
La de la colonia. Esa fue su contestación. 
A ver quien podría ser esa buena mujer.
El alumno respondía a una pregunta que les había hecho con motivo de un juego con el que estudiábamos en clase la Resurrección de Cristo. Era un pasa palabras y la pregunta que le hice al equipo que juzgaba  era quienes  fueron  las  primeras personas  que vieron a Jesús resucitado.
Uno de los  alumnos , que es de los espabilados, tomó  la iniciativa en la respuesta.
Ah si profe la de la colonia.
Claro,  recordaba el célebre episodio que relata el Evangelio de Juan cuando seis días antes de su  Pascua el maestro acudía  a Betania para cenar con sus amigos. Mientras Marta servía, y Lázaro era uno de los que estaban a la mesa comiendo con él. María trajo unos trescientos gramos de perfume de nardo puro, muy caro, y perfumó los pies de Jesús; luego se los secó con sus cabellos. Y toda la casa se llenó del aroma del perfume. 
Esa mujer que derramó el perfume a la que él llamaba la de la colonia.


Mi pupilo relacionaba la escena de Betania  con la figura de María Magdalena confundiendo a esta mujer con María la hermana de Lázaro , una equivocación habitual. Si fue María Magdalena  la prostituta rescatada por Jesús a quien el Papa Francisco nombró en 2016 Apóstol, una de las primeras en ver a Jesús resucitado pero no era ella la que derramó el perfume sobre los pies del Señor. 
De todos modos no le di mucha importancia al equívoco aunque si le aclaré la confusión. Lo que sí me gustó es que el alumno recordara este hermoso episodio evangélico, que conociera los detalles y que hubiera sido capaz de relacionar a las dos mujeres e incluso conociera bastantes detalles de su vida y la importancia  que ambas tuvieron en la de Jesús.
Conocer  la vida de Cristo. Volver al Evangelio. Beber de  sus enseñanzas, revivir los episodios que acontecieron en su vida. Profundizar en su mensaje y empaparse de su doctrina. Volver a la esencia, aspirar el suave aroma de su palabra, dejarse embriagar por el perfume auténtico de la Verdad. La fragancia original que no acepta  falsificaciones.

lunes, 29 de abril de 2019

PAPÁ ¡YO NO ME CASO!




Por Marta Redondo

Colaboración sección opinión La Nueva Crónica de León. 29 de abril de 2019.

Tengo una amiga india que vive enfrentada con media familia por negarse a acatar un matrimonio de conveniencia. Ella no habrá podido votar, aún no le han dado nuestra nacionalidad. Pues bien, aunque Indira profesa el cristianismo y no frecuenta gran parte de las costumbres de la gente de su país, su familia,  mayoritariamente residente en EEUU, aún vive fuertemente aferrada a un sistema de castas que conlleva uniones previamente consensuadas.  Como mi amiga ya tiene una edad, los suyos la consideran poco menos que una descocada por la desfachatez de andar rozando la cincuentena sin haber formado una familia “como Dios manda”. Piensan que esa pobre hija ya está perdida.
Cuando hablamos del tema, los profundos ojos de mi cobriza amiga se tornan firmes para expresar  la seguridad de que es preferible continuar sola su camino de vida, que hacerlo mal acompañada. Asegura que los matrimonios a calzador,  generan gran dosis de infelicidad amén de frecuentes infidelidades y demasiadas falsedades que se mantienen de cara a la galería. Un buen compañero debe ser honesto, cumplidor en todos los sentidos, y sobre todo leal.
Y de  pactos conyugales y andanzas y  legislaturas varias vamos a cansarnos de oír hablar en los próximos meses. Viviremos con desasosiego la publicación de las capitulaciones matrimoniales, observaremos entre gozosos y estupefactos los cortejos nupciales, los escarceos amorosos que debe exhibir cualquier seductor que se precie, nos maravillaremos cuando cada uno de los cónyuges   despliegue su tapete de terciopelo para exhibir  las ofertas de las  más jugosas y codiciadas dotes para una feliz convivencia ( ¿o mejor deberíamos decir connivencia?), debatiremos sobre si los tortolitos han optado por el  régimen económico matrimonial adecuado. Seremos testigos mudos de enamoramientos, lances y peleas de enamorados. Desearemos reconciliaciones o rupturas dependiendo de nuestra vinculación o simpatía  con la pareja resultante de tanto tumulto y arrebato. Se sucederán los encuentros clandestinos, las declaraciones a pecho descubierto. Quizá se generen peleas con futuras familias políticas o tal vez alianzas insálubres para la comunidad de vecinos donde la nueva unidad familiar pretenda fijar su residencia. Los consortes se harán guiños de complicidad buscando una unión estable y duradera que asegure una larga y próspera vida política. 
Mientras,  los espectadores, asistiremos expectantes a todas las ceremonias deseando estabilidad y fecundidad para los nuevos y democráticos esposos por la cuenta que nos tiene.
El otro día Indira y yo hablábamos de lo difícil que es encontrar a la pareja idónea. 
Yo no me fío de nadie Marta, me decía , de novios todo es prometer pero a la hora de vivir en común, es cuando se les ve el plumero. Cada vez que mi padre  me saca el tema yo siempre le contesto lo mismo.
“Papá. ¡Yo no me caso!”

sábado, 16 de febrero de 2019

LA HORA DE CLARICE LISPECTOR



De verdad que lucho porque lo que me recomiendan me guste.
Pregunto a personas que leen a menudo, oteo en publicaciones especializadas, me dejo llevar por lo que los eruditos literatos pregonan a los cuatro vientos, procuro quedarme con los nombres de los escritores que figuran en las listas de éxito.
Pero muchas veces encuentro sólo literatura de bus, como dice una profe de Lengua y Literatura de laa UNED llamada Carmen Suárez Miramón,  una sabia. Llama de esta manera  - novelas  bus - a esos libros que uno ojea, abre, pasea por entre sus páginas y se baja en la primera parada. No captan, no emocionan, no entretienen. Aburrimiento lánguido y mortal. Dinero tirado.
Pero entonces apareció ella, con ese aire sofisticado de mujer fatal. De ascendencia judía, y un pasado de cine. Nace en Ucrania,  vive en Pernambuco y también  en Brasil donde se convierte en una de las mejores escritoras del siglo XX. Columnista del New York Times.
Una vez se quemó en su cama con un cigarrillo que no apagó a tiempo y quedó sumida en una profunda depresión viendo su cuerpo cubierto de quemaduras. Tenía una belleza arrebatadora, como de estrella de cine envuelta en cierta bruma de triste misterio.
Me quedé prendada de su nombre durante un curso que impartieron en Universidad de León. Un curso de estío con nombre cuento. Clarice Lispector. Me sonó a intriga y misterio. A enigma y pasión contenida. Y el nombre permaneció enredado entre las sinapsis de mi cerebro. Bailando una danza inolvidable entre posibles preferencias literarias. 
Acababa de comprarme  una novela histórica y preferí diferir su lectura antes de quedarme de por vida albergada en las ramas genealógicas de alguna estirpe real. Demasiados datos e intrigas palaciegas. 
Quiero sentimientos, no erudición.
Y Clarice me rescató con su mundo de sensaciones y sonoridades intuidas. 
Y me transportó con su música de letras. ,, 
Cada página contiene brumas  de artesanía sintáctica, nubes de soles que juegan a ser sombras,  paisajes inverosímiles que te atrapan en su perplejidad. Clarice habla de la muerte como su personaje predilecto en una novela profundamente vital.
Escenas de muerte que revientan de vida. 
La hora de la Estrella, una novela que la escritora  elabora desde su lecho de muerte cuando est
aa desahuciada por un cáncer de ovario.
Fue la  última de sus creaciones.
Sus últimas letras que han sido un reverdecer para mi sed literaria.
“”Dios mío, ahora mismo he recordado que la gente muere. Pero...¡¿yo también?!.
No olvidar que , pese a todo, estamos en el tiempo de las fresas.
Si”. Así termina la novela.
Casi del mismo modo que comienza. Y lo hace del siguiente modo “Todo en el mundo comenzó  con un si.”
Curiosa manera de empezar un libro desde la cama de un hospital.






viernes, 15 de febrero de 2019

LOCURA DE AMOR



Fue ayer,  buscándole  el sentido de la fiesta de San Valentín.

A ver juventud. Si hay algún sitio donde proceda hablar de amor es en las clases de Reli ¿ no os parece?
Claro, la Religión nos habla de amor profe.

.- Tu  si  que sabes Hugo.

.- Bueno, os repartiré un post-it a cada uno para que me escribáis  una locura de amor que os hayan contado  o que seríais capaces de hacer. No valen dramatismos como “me cortaría las venas por alguien”. Eso no es locura de amor. Eso es no estar en vuestro sano juicio.

Bolígrafos en la boca…miradas al techo…alguno se coloca el post-It en la frente... Lo mismo así le viene la inspiración.

.- Profe a mi no se me ocurre nada.
.- Bueno, a lo mejor alguno  no se ha enamorado nunca. Sois muy jóvenes aún.

Mientras sus cabezas elucubran tiza en mano dibujo un gran corazón y en el centro trazo  un símbolo conocido por todos. Deben  colocar  su post-It una vez escrito preservando el símbolo.

.- Podéis compartir lo que habéis escrito en alto. 

.- Profe yo sería capaz de ir a ver un partido del Barça.

.- Pues yo una vez esperé “a una”  45 minutos y encima ni apareció.

.- Yo madrugué para ir en bicicleta a verla al pueblo de al lado. Hasta la noche no regresé a casa.

.- Pues mi padre viajó a un país lejano para estar con mi madre. Al final se casaron y 20 años ya.

Desde el fondo de la clase una mirada triste levanta la mano.

.- Si dime…

Estaba a punto de oír una versión distinta.


.- La mía, profe, (con perdón del lector, lo de profe lo añado yo. Me encanta que me lo digan) fue perderme a mi misma, dejar de quererme, olvidarme de mi dejando que me controlara, alejarme de mis amigos y familia, quedarme a su lado pese a todo el daño que me hacía.

Laura, has dado en el clavo. El amor no debe ser esclavitud. A menudo olvidamos una parte importante del mandato. Amar a los demás si. Pero como a nosotros mismos. Querernos primero. Esa es la raíz de cualquier amor sano y fecundo.

Acaba la  clase con el corazón cuajado de sus cuitas  e historias amorosas. En el centro bien visible el símbolo: un crucifijo. 

Expresión de la mayor locura que nadie fue capaz de cometer por amor. 

La locura de Cristo.


sábado, 1 de diciembre de 2018

MUJER, ¿NADIE TE HA CONDENADO?


   Mientras gritaban a sus espaldas intentó recitar alguno de los salmos que le había escuchado a su padre durante algún sabbat.
Solo le pedía a Yahve  que el sufrimiento terminara pronto. La dolía el cuerpo de las patadas que le habían propinado.
   El griterío era ensordecedor. Aquellos hombres sólo querían su muerte. Ser adúltera era uno de los peores pecados según su ley.
   De pronto cesaron los empujones e insultos.  Y se vio colocada en medio de la muchedumbre.
   Enfrente de ella había un hombre distinto. Debía ser  aquel galileo del que tanto había oído hablar en casa. Su padre decía que era un blasfemo al que acabarían cerrando la boca, su madre callaba porque siempre asentía ante lo que su marido decía.
   El galileo permanecía sentado haciendo dibujos en la arena mientras uno de los  acusadores  de la mujer se había adelantado para hablar con el. Algo le dijo que su destino se hallaba en manos de aquel hombre.
   Ella tenía  miedo, y mucho frío. Estaba semidesnuda, apaleada, repleta de insultos. Apenas podía caminar y solo esperaba que las piedras la golpearan lo suficientemente fuerte para que su martirio terminara lo antes posible.
   Entonces el galileo la miró. Sus profundos ojos destilaban una paz infinita. Tenían fuerza, pero también una serenidad que sosegaba. Su hablar  era dulce  y pausado, con la autoridad de un gran maestro de la ley.

   Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra

   Y entonces comenzaron a marcharse, primero los más ancianos seguidos de los más jóvenes hasta que ni uno solo quedó en la plaza.
   Y su salvador le preguntó dónde se habían quedado los que querían ejecutarla.

   Mujer, ¿Dónde están?¿Nadie te ha condenado?

   Ninguno Señor. 

   Tampoco yo  te condeno. Vete , y desde ahora no peques más.

   La mujer se marchó renovada. Jesús , además de haberla salvado, le había recordado su  dignidad humana abriéndole, de par en par, las puertas hacia la eternidad.

CERRARON SUS OJOS