martes, 30 de enero de 2024

DÍA DE LA PAZ

 Acabamos de escuchar la banda sonora de una película llamada “La lista de Schidler”, un listado de personas de raza judía, que se libraron de la barbarie de Hitler y sus seguidores gracias al buen corazón de una persona. Pero más de once millones de personas, entre ellas  seis millones de judíos, y medio millón de gitanos, fueron exterminados en los campos de concentración.

No es difícil empezar una  guerra. De hecho es la cosa más fácil del mundo. Empieza siempre igual: una mirada, un empujón, una lucha por conseguir un trozo de territorio. El puñetazo es el recurso más fácil, porque no hay que filtrar nada. Supone reaccionar al impulso más primario sin ningún tipo de filtrado: me apetecía: me miró mal y se la devolví. 

Y donde decimos puñetazo, hablamos de balas, cuchillos, misiles, granadas, cañones, muerte, desolación. Todas empiezan con una mala mirada, el orgullo herido, exceso del yo a costa de la integridad física o incluso la vida del tu.

Pero hubo muchos que nos enseñaron que el camino se encuentra en otro lado, que hay otras vías, una bandera blanca en el corazón que dicte palabras y versos, que selle los puños sedientos de violencia.

Los  verdaderamente grandes dialogan, y si pelean contra alguien es contra ellos mismos. Porque a veces, la peor guerra es la que se libra dentro de uno mismo, y esa guerra, es el origen de todas. Había un sabio oriental llamado  Confucio que decía que si  no  estamos en paz con nosotros mismos, no podemos guiar a otros en la búsqueda de La Paz.

 

 

Todos tenemos derecho a vivir en paz y libres de

violencia de cualquier tipo.

• Pedimos que se respete y defienda este derecho, no importa cómo seamos, donde vivamos, cuánto tengamos, qué opinemos, cómo sean nuestras familias y cualquier otra característica nuestra o de nuestro entorno.

• Además, tenemos derecho a que las escuelas sean entornos seguros, donde podamos aprender y relacionarnos con tranquilidad, libres de acoso, bullying y de ataques, en caso de conflicto armado.

• Para poder defender este derecho y protegerlo, necesitamos aprender a vivir en paz, conocer cómo se previene la violencia y tener habilidades para dialogar y resolver conflictos de manera pacífica.

Como símbolo de todo esto, hoy algunos de nosotros izamos una bandera blanca o hemos optado por el blanco como vestuario. Un signo externo que visibiliza una actitud interior.

Son muchas personas las que han dejado huella para ayudarnos a encontrar el camino al pacifismo:

Teresa de Calcuta aseguraba que La Paz comienza con una sonrisa.

Cantaba John Lenon, asesinado por un admirador perturbado, 

“Imagina a toda la gente viviendo en paz”

 

Decía  Gandhi asesinado tal día como hoy, en 1948 por defender la no violencia:

.- No hay camino para La Paz, La Paz es el camino

 

 

. Y una vida con paz la hace  mucho más bella, como dice la canción que nos va a dejar el sonido acariciador de este saxo que vamos a oír a continuación.

 


jueves, 25 de enero de 2024

SU NOMBRE

 




Un niño gitano escribió su nombre,

un niño de negros ojos y labios grana,

ojalá le escribiera versos de porcelana

versos que fueran roce a la madrugada.

Un niño gitano escribió su nombre

en letras de plata y oro 

mientras en derredor sonaba una brisa

desvencijada, rozando en vano la madrugada.


viernes, 12 de enero de 2024

TORBELLINOS DE COLORES

 


LA CANDIDATA RIP




 La candidata de RIP.

Por Marta Redondo para CCC.


Pues sepan ustedes que yo, candidata por el partido republicano “RIP”, “Raudos  Invadiremos  Portugal”, a las elecciones locales recientemente celebradas en este apaisado país con forma de piel de cornudo, decidí empeñarme seriamente. Discúlpeme el auditorio, si entre ustedes se encuentra algún portugués, portuguesa o descendientes, pero desde que los y las ciudadanas  de los vecinos lusos han dejado otorgarnos  nuestros merecidos doce puntos en las votaciones de las finales del Festival de Eurovisión,  he decidido fundar este partido con la única honra de restablecer la honra patria. España se merece otra cosa.

Pero no  íbamos a invadir al país vecino sin primero llenar el nuestro, la España Vaciada,  de honestidad, progreso, y desarrollo, como diría, el Emérito , o su hijo, Felipe VI, que por cierto anduvo por nuestra noble ciudad romana hace bien poco.

A propósito de sus majestades de Iberia, le preguntaba a una muchacha que saludó a los monarcas qué había sentido al presenciar tan trascendental evento y posar frente a tan egregias figuras. “Pues mira profe, contestó la moza, la cara de la Letizia era muy rara”. “La tenía como asín” mientras hacía  hacía ademán de estirarse la cara, como si quisiera plancharla. 

Disculpen, oh público  Emperador, el inciso, pero aprovechando la coyuntura, había que ejercer de republicana confesa.

Les decía, que empeñada en llenar cada rincón de esta variedad que puebla nuestros arrabales y en especial los de esta provincia decidí presentarme por el RIP en una pequeña circunscripción leonesa de montaña, llamada Estacerveza, conformada por siete pueblos: Chascarrilla,  Valle de Montacerveza, Valchusquero, Pillar  del huerto y Estacerveza. 

Así que con ilusión de colegiala emprendí mi tarea de salvapatrias en el mundo rural. No pocas fueron las aventuras que nos acontecieron en  nuestras andanzas montaraces pero a riesgo de aburrirles quisiera relatarles la que aconteció subiendo a “Pillar del huerto”, donde nos recibió una linda pareja de jubilados árcanos: ella llamada Brígida, vivaracha y ocurrente, él Patricio rural, una tanto suspicaz y algo malencarado, y por ende concejal de la oposición, pero que no por ello dejó de recibirnos con la más frígida de sus sonrisas, leí frígida, quise decir rígida, disculpen, esta vista cansada…fúlgida, que decir quise.

Mis compañeros y yo llegamos a aquel idílico lugar, “Pillar del huerto” de belleza sin igual, qué más parecía el huerto de Calisto y   Melibea entre montañas, que un pueblín  sin embeleso, a las cinco de la tarde, buena hora para torear la situación. Nos recibió la pareja mencionada, sin otro séquito y compañía que sus propios recelos. “Pues no hay lugar para reunirse, nos dijeron” porque aquí en la casa del pueblo la  calefacción tarda en calentar.  La  casa del pueblo, únicamente disfrutada por ellos y su familia cuando acudía de veraneo, se hallaba ubicada en el centro del pueblo, y al lado de la casa de nuestros cicerones,  al final de una escalera infinita, “apenas subimos” se lamentó Patricio. Esta muy inaccesible, pero hemos arreglado hace bien poco las ventanas, hay frigorífico, lavavajillas, mesas y sillas de madera, lo que no hay es ascensor. Así que solo van los nietos a jugar en verano, tienen para colorear, y eso . “Ya, todo sea que se lo pongan pronto”, “el ascensor, digo,”  les dije sorprendiéndome de mi propia osadía,

“¿Mira veis  ese bosque de hayas que despunta entre las montañas?”. Se lamentó Brígida. “Pues ni una señalización le  han puesto al camino que conduce hasta él, la gente no sabe que el hayedo pertenece a este valle de Estacerveza, y no al de Ceñuda, como todo el mundo  cree”. Y al punto, la mirada centelleante de su Patricio la apuñaló con intensidad demoníaca. “¡Calla, Brígida, por Dios! Que luego vienen a pisárnoslo todo.” 

“Se han olvidado de nosotros, no contamos mucho”, amansó Patricio.

“Ya , pues habrá que luchar por volver a recobrar la vida que Pillar tuvo.”. Apostillé, aprovechando la coyuntura de desamparo que flotaba en el ambiente.

“Miren les dejamos  un cartel de propaganda electoral.¿Podemos colocarlo ahí?”  Y al punto, Pura, una de mis  compañeras de escudería política, señaló hacia  una puerta oculta  entre telarañas añejas como posible ubicación. “Huy ahí no lo pongáis, si es que viene la dueña de la casa cada dos por tres”. Un  candado pendía huérfano de una puerta de indefinido tono,  completamente olvidado, ahogado en pleno óxido. “¿Ya, pues algo dejada está la finca verdad?”. Comentamos ingenuamente.

Patricio y Brígida se miraron, y volviendo  sus  caras siamesas,  afirmaron  casi al unísono , “Venir  viene, pero es algo dejada”. “Dánoslo, ya lo ponemos nosotros.”

Y allí quedaron  abandonados los carteles. Y allí quedó sepultada mi carrera política, y nuestras  esperanzas vanas de llenar España, y de conseguir que otra vez, Portugal nos vuelva a regalar los doce puntos, qué bien nos  los merecemos.

lunes, 1 de enero de 2024

AÑO NUEVO de Gloria Fuertes

 



Año nuevo

A primeros de enero de un año cualquiera,
con amores y nombres seleccionados,
con los huesos maduros a mitad de mi vida
me PROMETO solemne no sufrir demasiado.
 
Si me pegan, que peguen,
si me aciertan, me han dado,
y si pierdo en la Rifa,
será porque he jugado.
 
Me fastidian las penas,
me da alergia el enfado,
con el ceño fruncido
parezco un feto raro.
Año nuevo vida nueva
(¡Qué tópico más sano!)
Nueva luz ilumina
mi ascensor apagado
de subir a deshora
de escar comunicando,
de hacer la angustia en verso
de hacer el tonto en vano,
de sembrar mis insomnios
de tachuelas y clavos.
 
A mitad de mi vida
de par en par sonrisa y puerta abro,
—que no quiero acabar por los pasillos
con el corazón apolillado—.
 
PROMETO no volver
a ahogaros en mi llanto,
no volver a sufrir,
sin un motivo muy
justificado.

ROMANCERO GITANO