jueves, 6 de junio de 2024

HOSPITALITAS

 


Hospitalitas

Según reza el pagina de la Fundación Edades del Hombre, HOSPITALITAS, tituló que lleva la exposición de este año, es  un término con raíces griegas y con recorrido latino que alude al concepto primitivo de solidaridad.

El título mantiene la tradición reciente de Las Edades del Hombre de recurrir al latín por ser raíz y punto matriz de culturas y lenguas. El cartel que anuncia la exposición tiene como protagonistas varios colores: El  amarillo que predomina en la composición por ser, según se indica en la página, un  color primario y enérgico, vinculado con la percepción, el conocimiento y la integración. Es el color de la hospitalidad y su solidez acoge a todos los elementos restantes. Aparece un  halo verde que evoca  las durezas y sinsabores. Por contraposición, el rojo, la calidez y el acompañamiento, el alma sosegada y atendida. Y una línea que genera la unión de dos colores y la que recorre la composición en una senda que irremediablemente evoca el trazado universal que vincula El Bierzo y Compostela: El Camino. 

A través de los capítulos que integran la exposición articulados mediante obras elaboradas por los mejores artistas de la historia del arte español que nos legaron extraordinarias piezas de escultura, pintura, orfebrería… nos acercamos a la hospitalidad, que además es una de las señas de identidad tanto de Villafranca del Bierzo, situada en pleno Camino de Santiago Francés, como de Santiago de Compostela, meta final de los peregrinos que  se dirigen a la tumba del Apóstol.

el acto oficial de inauguración será precisamente en esta hermosa localidad berciana el próximo miércoles, 12 de junio, en  presencia del Rey Felipe VI.

Buen camino para esta nueva edición, ya la vigésimo séptima, que gozará, a buen seguro, de la hospitalidad berciana.

 

sábado, 13 de abril de 2024

PRIMER AMOR

 



Es una ternura verles escribirse versos de amor. Amor de niños que despiertan a la primavera. El niño  que juega a hombre calándose una visera de marca y calzando unas zapatillas deportivas de su hermano, tres números más del que le corresponde solo porque son de marca, y esas gafas de cristales de un azul indefinido tras la que se ocultan los ojos inocentes del que juega a ser poeta de la media luna.  Y que no comprende por qué los suyos le cierran  el paso a unos ojos verdes que le descubrieron la dicha de amar y ser amado. 

Con su torpe pluma que dibuja corazones entre versos inventados logró renacer en el corazón de la niña sombría, el tierno sentimiento de un amor desconocido. Distancia en la excursiones y presencia en la lejanía, enlazados por dos móviles que no entienden de vergüenza, porque las pantallas no se sonrojan.

Quieren estar juntos para despertar el resto de sensaciones que solo el primer amor sabe estrenar con el candor sonrosado de los efímeros pétalos de la flor del cerezo. 


Entrelazan sus manos con timidez, dejando que les recorran cientos de mariposas multicolores, como aquellas rosas que se desbandaban por la camiseta rosa de la niña de la mirada clara. Por  sus cuerpos pequeños de niños que juegan a ser grandes. El tiempo lo cura todo, pero mientras tanto,  su amor le gana el pulso a los días de instituto. 

UN PEDAZO DE HUMANIDAD