Descubrir que lo cotidiano puede tornarse mágico cuando encuentras la compañía idónea, ser testigo de una metamorfósis con las que nadie cuenta, intuir una brizna de hierba tímida, trémula, en medio de un montón de estiércol que todo el mundo estima para mero abono, rescatar sueños, devolver instantes, secar lágrimas destinadas a regar suelos infértiles, doblegar caracteres indómitos para tornarlos en brisas fructíferas, recibir lluvias que resucitan, coleccionar sonrisas que alimentan. Todo eso y mucho más hacen que días como el de hoy no hayan sido tan malos como creía cuando empecé a escribir esta reflexión a modo de desahogo.
Belleza. Quiero captarte en esos instantes para apropiarme de un poco de eternidad...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
ACTIVISTA FEMINISTA
Es una niña dicharachera, con chispa. Sonrisa perenne en los labios. Implicada y observadora. Empática, un tanto tímida, y tal vez, un tan...
-
Soy profesora de Religión en un Instituto de Enseñanza Secundaria en la provincia de Valladolid, concretamente en Medina del Campo. El prime...

No hay comentarios:
Publicar un comentario