martes, 19 de enero de 2016

NEW KID IN TOWN




   Todos en la vida nos hemos sentido en algún momento nuevos en algún lugar, sea una ciudad, un nuevo puesto de trabajo, un colegio o una situación personal y familiar que cambia.
  A menudo nos ha costado adaptarnos a los cambios adaptando estrategias muy  diversas: desde la rebelión ante una la situación que incomoda por haber surgido de un desarraigo y que nos lleva a mirar con desconfianza todo lo que nos rodea hasta el mimetismo complaciente que adoptamos para ser aceptados en nuestro nuevo destino.Pero al final  lo normal es acomodarse y se tiende  a tornar al  estado originario de autenticidad. La marca personal resurge y es cuando las cosas empiezan a ir bien, o al menos razonablemente bien abandonando toda pose de posticidad.
  Hay personas que serán inquietas toda su vida, y se encuentran en incesante búsqueda, parecen estar diseñadas para la peregrinación constante, tienen una indudable sangre nómada que les impele a cambiar constantemente su estado, trabajo, amigos...y cifran su felicidad en el constante cambio de vida y entorno, corazones inquietos que no cesen de mirar incesantemente a un lado y otro.
A Glenn Frey, guitarrista de los Eagles, le ha tocado emigrar a un nuevo destino. Hoy moría a los 67 años en Nueva York.  ¿Quién no recuerda el célebre Hotel California? con el que muchos practicamos nuestro inglés.
  O esta hermosa canción que habla de Johny, un muchacho que llega nuevo a una ciudad causando una gran expectación, y con el corazón un tanto afligido por un amor que dejó en su lugar de origen y que seguramente le añora y espera y al que quiso decirle muchas cosas detrás de aquel profundo abrazo.
   Ahora Glenn ha partido hacia una nueva ciudad y desde hoy será por un tiempo the new kid in town, ojalá en esa ciudad que le esperaba le hayan recibido con los brazos abiertos y los oídos ávidos de dejarse mecer por la preciosa música que emiten las cuerdas de su guitarra. D.E.P.









jueves, 14 de enero de 2016

DE LUCES Y JAZMINES



    Se alejó escuchando el eco de sus propias pisadas mientras en lontanza los difuminados reflejos de las luces de la ciudad parecían devolverle el estado de su propio interior. Trémulas continuaban temblando mientras el olvido suplicaba campar por su mente.

    Enterraría aquello de la misma manera que al final, una vez alejado, se extinguirían las luces que tan sólo habían logrado deslumbrarle. Estaba realmente empeñado en conseguirlo.

    Siguió caminando, cada vez más seguro, mientras se  adentraba en el asfalto. Enérgicamente sacudió con su mano derecha los últimos granos  de la arena de la playa adheridos entre sus dedos, y de pronto observó las estrellas que brillaban en el firmamento con una luz celestial portentosa.

 Tan sólo ahora, una vez alejado de la ciudad y lejos de los destellos de las farolas, se percató de que todo lo pasado había sido un simple espejismo, embriagador, pertinaz y envolvente...pero espejismo sin más. 

  Revisó los acontecimientos de los últimos días: los reproches de María, aquella manera brusca de decirle que su amor la estaba ahogando. Había perdido el tiempo inútilmente entregando el corazón a quien no pudo aceptarlo. Hipotecó demasiados instantes en aras al egoísmo de una mujer que sólo quería recuperar su juventud. Pero no quería recrearse. Revolver le producía aún un dolor íntimo, como pequeños cortes practicados por una precisa y quirúrgica cuchilla.

   Aún así Saúl  finalmente recibió la recompensa de consiguir rentabilizar sus esfuerzos. Logró una limpia sonrisa sin reservas que le permitió entregarse plácidamente a la contemplación de los regalos celestes. Aquellas luminarias brillantes eran sin duda señales divinas  que le señalaban  el norte hacia una vía segura rumbo a su paz interior.

   Una vez más los recuerdos le hirieron. De tanto estar pendiente de las apetencias de aquella mujer había olvidado entregarse a sus propios e inofensivos desahogos. Los mismo que aun siendo pequeñas cosas diariamente le habían llenado hasta el momento en que María irrumpió en su vida. Y es que cuando la conoció ella entró en su vida violentamente monopolizando incluso sus recuerdos.

  Saúl se obsesionó  llenándose de ella a costa de vaciar su espíritu. María fue un huracán que violentamente había arrasado hasta su más íntima autenticidad.

   La brisa le hizo una suave caricia. El aire olía maravillosamente bien. No le cabía la menor duda. Supo identificarlo de inmediato. Era jazmín...auténtico jazmín...como el que no había olido desde hacía casi cuatro años.

lunes, 11 de enero de 2016

THE ARTIST





   Excelente esta iniciativa que ya va va por su tercera edición organizada por la Delegación de Pastoral de Juventud y Universitaria de León. En esta ocasión el lema elegido es "Con más alegría". Todas las películas se proyectan en el Colegio Nuestra Sra. del Carmen y el precio de la entrada o del abono se destina a beneficio de Manos Unidas y los proyectos de desarrollo que ésta está llevando a cabo en Benim.
  Ayer pudimos ver el film "The artist" una obra maestra de cine y sobre el cine que cuenta una hermosísima historia de amor cuyo telón de fondo es la transición que se está produciendo del cine mudo al sonoro. Una película repleta de sensibilidad y ternura aderezada con una sugerente banda sonora que deleita a todos, sobre todo a los más cinéfilos.
   Os dejo esta escena en la que una fascinada Peppy Miller expresa su amor por el actor de moda del momento: el gran George Valentine. Sensualidad y ternura combinadas de un modo magistral.

"Si quieres ser actriz,  debes ser distinta de las demás". El sello de autenticidad que nos hace distintos, that is the question.

viernes, 8 de enero de 2016

EL BARCO ROTO






Érase una herida que sangraba, supuraba, destilaba hiel y tristeza.
Y una lágrima que rodaba resbalándose por la indiferencia y la nostalgia.
Un sentimiento marchito que sollozaba a flor de piel pugnando por adherirse a lo inversosímil

Érase una vez un olvido que emponzoñaba el alma,
un látigo que desagarraba estelas,
una ola que anegó aquel paisaje ahogando a las luciérnagas acurrucadas al calor del muro al atardecer.

Érase una vez un amor perdido,
una semilla latente que murió de anonimato
y se hundió en las raíces de la indiferencia de aquel adulto que no dejaba de ser niño.

Érase una vez tu imagen que se perdió en la oscuridad de una despedida a medianoche,
una bofetada que el aire dejó escapar,
una risotada envuelta en un doble filo que traspasó aquel frágil corazón.

Érase aquel ladrón de luces que quiso absorber para si toda la que irradiaba aquella soñadora niña de ojos transparentes que sólo quería agarrar la luna con el cordel de sus sueños.

martes, 5 de enero de 2016

FÁTIMA





Acabamos de regresar de Fátima.
Íbamos a cumplir una promesa y hemos encontrado la paz.
Durante el momento en que colocamos las velas viste que algunas de las que habían ofrecido otras personas se habían apagado antes de consumirse. Y con pena comenzaste pacientemente a encender una por una. Sentías tristeza ante tanta expectativa incumplida de aquellos devotos que ofrecieron sus plegarias.  Lástima de que sus velas fueran apagadas por soplos de aire inoportunos.
Te ayudé a encenderlas.
Algunas se quedaron apagadas. No hubo tiempo para encenderlas todas. Otras se resistían tozudamente a recuperar la luz.
Y pensé en la misión que nos encomendaron de encender aquellas llamas extinguidas, atizar fuegos aún a costa de perder tiempo que necesitamos para otras cosas que considerábamos más importantes.

Todo esto nos quiso transmitir una enseñanza: No aprendemos a priorizar, no sabemos destinar nuestros instantes a lo realmente importante que a veces parece lo más vanal. Quedamos sometidos a la tiranía de relojes imaginarios que cercenan propósitos imprescindibles. Guillotinamos nuestros sueños y deseos infantiles en aras a una madurez adulta que juzgamos más conveniente. Nos dejamos oprimir por la compostura cuando deberíamos de vez en cuando dejarnos mecer por la locura. Amputamos la poesía que surge del alma para dejarnos apabullar por la conveniencia que todos señalan como correcta. Acallamos las voces de nuestra conciencia porque preferimos otros ecos mundanos que nos suenan mejor aun a costa de renunciar a lo que es eterno y no pasa nunca.
No dejamos salir la luz que irradia nuestro corazón.
Ni tan siquiera tenemos tiempo de revisar si es posible volver a encender nuestra mecha.
Pero a lo mejor es encendiendo las llamas de otros cuando volveremos a recobrar nuestra luz.
Acabamos de regresar de Fátima. Nuestra puesta a punto  principios de año deberá ser revisada en breve. Pero de momento el depósito se ha llenado. Ella cuida de todo...como siempre.

miércoles, 30 de diciembre de 2015

SONRÍE



    Una vez un amigo me dijo que no entendía a esas personas que sonríen porque si.
    Me quedé pensando en aquello largo rato. Preocupada...porque yo soy de esas...
    Entonces me puse a observar a mi alrededor y me di cuenta de cuanto bien hace una sonrisa: acorta distancias, lima asperezas, restablece lazos, ilumina fotografías, reconforta corazones,,,,
   Hoy quiero pedirle al Padre un deseo para este Año Nuevo que comienza en poco más de un día.
   Que siempre encuentre motivos para sonreir, y que cuando no los encuentre me los invente...seguro que algo se me ocurre,,,siempre los hay. Es un deseo que quiero compartir con vosotros.
   Esta canción la compuso el gran Charlie Chaplin - Charlot - para una de sus célebres películas: "Tiempos modernos". La versión original que he querido traer a este pequeño reducto de libertad  es interpretada por la voz aterciopelada y embriagadora del gran Nat King Cole.
   Smile!!. Es uno de mis deseos para todos vosotros en este nuevo año que se nos regala.

FELIZ AÑO 2016.


:-D  :-D

LA MARCHA RADETZKY

  https://www.lanuevacronica.com/opinion/marcha-radetzky_202037_102.html