viernes, 11 de marzo de 2022

BIBLIOTECAS, ESCUELAS, Y VERSOS BLANCOS

 


GESTIONAR LOS ESTIGMAS




 Gestionar los estigmas.

Deberíamos  escuchar más los latidos del corazón de nuestros jóvenes. 

Despojarles de las etiquetas y barnices con que les cubrimos.

Luchar contra esos prejuicios que nos llevan a calificarles como frívolos, insensibles, y vacuos.

Este miércoles me lo decía el sabio alumno Daniel en la biblioteca en confidencia. “Nos han robado dos años de vida, profe”. “No nos han enseñado a gestionar los estigmas”. Tal fueron su verbo y  complemento, que no fueron otros los que el alumno empleó.

Busco en el diccionario el significado de estigmas por precisar su alcance: marca o señal signo de esclavitud. El sello que nos quieren imprimir desde la desesperanza, el desasosiego, el vacío. 

Ese pesimismo infame que pretende corroernos el alma.

Pero estigma es también signo que en algún santo se asoció a señal de participación en la pasión de Cristo. Insondable misterio del valor del corredentor dolor.

El duelo que siempre llega, el dolor tan humano y cercano. El que tarde o temprano llega.

Ese momento oscuro que antecede siempre. Ocaso que oculta el sol que siempre madruga para traernos la luz.

Gestionar los estigmas. 

Puede ser un buen propósito para esta cuaresma. 

Enseñarles y enseñarnos.

sábado, 5 de marzo de 2022

PASIÓN EN EL AIRE



 “Cuando me voy de viaje, en la maleta siempre llevo conmigo una fotografía, una ilusión y un verso”. Pasión Vega. 

Carlos Cano, María Dolores Pradera, Serrat, Sabina. Lorca tarareando su infancia y la de Alma…que resultó no ser tan poquita cosa.

Evocación, elegancia en escena y en sus manos…aves que se enredan en el aire. Y ese vestuario, mar de flores, exotismo caribeño en el escenario.

Anoche…en un teatro de ensueño…acunados por el sueño que las musas recrearon en tu dulce garganta.

Y el hogar de la somalí Warsan Shire, oprimiéndonos el alma con los ecos de los fusiles que braman no demasiado lejos.

Claveles blancos cuajados de aplausos.

Gracias, Pasión Vega. Por tu arte y cercanía.




viernes, 4 de marzo de 2022

YA NO RECUERDO SU NOMBRE

 


HUMANOS

Humano.

 

Ante una Iglesia de San Froilán abarrotada de fieles celebrábamos el comienzo de la Cuaresma este miércoles de Ceniza a las 20 horas. Al final de la misma,  la cofradía del Santo Sepulcro  presentaba oficialmente su cartel de la Semana Santa con la hermosa imagen de la Virgen de la Luz.

 D. Guillermo Álvarez, el sacerdote celebrante, en una emotiva  homilía nos recordaba el ayuno, la oración, y la limosna, pilares cuaresmales  fundamentales así como  los orígenes de esa palabra que nos define: humanos. Ser humano. Una hermosa palabra cargada de matices. Dignidad  que ostentamos por obra y gracia del que nos diseñó para serlo. Tan relacionada con el término latín  humus, explicaba D Guillermo, tierra. La que nos configura desde nuestra existencia y nos espera para el descanso eterno. El terruño que provoca nostalgias y por cuya posesión se desencadenan cruentas guerras como la que nos encoge el corazón de esta vieja Europa tan herida. 

Ser humano. Nuestra seña de identidad, terrosos como el  útero de vida que nos alberga y alimenta, sobre la que proyectamos nuestras vivencias y sueños, los avatares de la vida, que es montaña sobre la que proyectar miradas y valle que recoge las lágrimas.  Sustancia  inherente a nuestra condición humana. Receptora del agua sanadora del cielo. Tierra fértil, patria de frutos y demás dones divinos. Escenario donde comenzó nuestra andadura humana:  el paraíso. El que siempre deseamos recuperar. Tierra de paz. Al Dios de la vida le pedimos que sea ella la que vuelva a reinar en todo rincón donde habite cada  ser humano.


MARTES, CON MI VIEJO PROFESOR