viernes, 9 de septiembre de 2022

EL AÑO DE LA PAZ

 Marta Redondo.

COPE León.




El año de La Paz.

Hace tiempo me recomendaron un libro para intentar comprender mejor el complicado mundo adolescente en el que nos movemos los profesores de secundaria.


Narra la historia de un muchacho llamado Marcos que en un momento de ofuscación comete un crimen en el ámbito familiar.


En la novela aparece descrito el ambiente que puede encontrarse en algunos centros escolares. La frustración, las desconfianzas, los temores que tanto alumnos como profesores deben gestionar al inicio de curso. Momentos en que ambas partes se toman el pulso. Las primeras clases siempre son importantes porque marcan las pautas, se establecen las normas, se definen los criterios y comienzan a crearse los necesarios lazos.

El autor del libro, Nando López, define el instituto como “un microcosmos donde la vida tiene su propio ritmo, sus propios habitantes y hasta sus propias leyes”. Presenta una imagen un tanto descarnada aunque no exenta de realidad.


El lunes, tras el claustro de inicio de curso,  mantuve  una conversación con Sara, una compañera de historia que me manifestaba su fe en estos chavales que pisan nuestras aulas. Aseguraba su empeño en no perder la ilusión. Irradiaba calma, paz. Tras escucharla quedé reconfortada. Creo que eso es lo que más necesitan nuestros estudiantes. Calma.


Por eso no me gusta el título de este libro de Nando López: la edad de la Ira.

Propongo cambiarlo por otro que puede ser un buen propósito para este curso que hoy comienza.




El año de la paz.


Que así sea.

jueves, 18 de agosto de 2022

LA NIÑA DE SEDA


 Sofía era lánguida y desgarbada. Nació tenue y volátil como una gota de rocío sobre el pétalo de una margarita marchita. Sin gracia ni garbo.

En casa pronto supimos que nunca sería capaz de llegar donde los demás podríamos.

Su desmesurada afición al buen comer pronto la situó en el circuito de las “niñas non gratas” de la clase. Y el acoso y derribo por parte de las fuerzas fétidas de su clase pronto la convirtió en blanco de burlas y escarnio.

Anuncios
INFORMA SOBRE ESTE ANUNCIOPRIVACIDAD

Mi hermana Sofía, además, como buena niña de seda,  era llorona. Encima llorona. Así que tenía todos los ingredientes para convertirse en la atracción de sus compañeros y compañeras de 1º, 2º, 3º, 4º y cursos postreros. Siempre en boca de todos: que si el pelo, la ropa, la cara de alelada, siempre en las nubes.

Hasta que llegó Instagram para “salvarla”.

Decidió teñirse el pelo de rosa fucsia desoyendo los gritos de mamá.

—Hola, soy Sofía, deja que esta otaku se cuele en tu vida. Voy a enseñarte lo bueno.

50 visualizaciones. 10 me gusta.

Al día siguiente llegó contenta a casa. Parece que seguían metiéndose con ella pero todos la habían visto y algunos incluso la miraban con admiración.

Sofía se crecía delante de la cámara. Estaba hecha para la dramatización y la tragedia en directo.

—Hola, soy Sofía, una otaku desmadrada. Te voy a enseñar cómo se enfrenta una a la noche oscura.

300 visualizaciones. 200 me gusta. 300 seguidores.

Comenzó a vestirse de negro, y con el dinero de las propinas de abuela los primeros trabajos, los correos electrónicos, los seguidores, las llamadas, los contactos, la fama.

Y los insultos se convirtieron en virales al tiempo que crecían los seguidores.

Anuncios
INFORMA SOBRE ESTE ANUNCIOPRIVACIDAD

—Hola, soy Sofía, tú otaku influencer. Vamos a cambiar tu vida.

   23.000  visualizaciones. 6.000  me gusta. 8.000 seguidores.

Sofía se pasaba el día encerrada en su habitación. Componiendo guiones dramáticos, salía a la calle con su móvil buscando sacarle partido a cualquier cosa que alimentara el monstruo enredado en la red: Peleas familiares, la abuela en el hospital, la muerte de Kira, su pequeña gata, el ataúd de papá.

—Soy de seda, y sé que te gusto.

Me gusta

Me gusta.

Me gusta.

Pero todo llega y los seguidores son inconstantes y tornadizos.

Acabada la novedad y la carnaza me gusta se desvanece.

Hola, soy Sofía, la niña de seda. Mi piel es fina, como esta cuchilla de afeitar cortante que tengo en la mano.

Me gusta.

Me gusta.

Me gusta.

Me gusta.

miércoles, 10 de agosto de 2022

CASCADA LENTA




 Hileras de agua

me acompañan,

alada te sobrevuelo

en la mañana sin nombre

entregada a la causa del viento

que satura mis sentidos.

Siempre anhelante

al borde de un abismo que no cesa

el culmen que no llega

el culpen que no cesa,

apaciguo el anhelo

de un sueño sediento

que bebe del agua al viento

sin mojar la boca,

sin saciar sentidos

sin desnudar el alma

ni sellar la boca

ni rozarla

ni sentirla

siempre al borde

a la orilla

al otro lado del deseo

mirando el agua descolgada

que me acompaña en hermosa hilera

que no moja, ni sacia, ni llena…




HABITAR LA VIDA