domingo, 4 de noviembre de 2012

Mi párroco se va a jubilar


.- Mamá, un sacerdote nunca se va del todo. Para ellos la Iglesia es como su familia. No te preocupes porque no se va a ir.

De esta manera me consolaba Rebeca., mi pequeña de 7 años al regresar de misa hoy.

Ciertamente estaba impactada. Mi párroco acababa de anunciar en la misa dominical que no iba a recoger las intenciones para las misas del próximo año. "Me voy a jubilar""Así que será el que venga detrás de mi el que haga esa labor".

En ese momento sentí una especie de vértigo. Todos los acontecimientos que me unen a la vida de D. Garcilaso pasaron por mi mente. Desde los años de preparación para catequeís de confirmación, la propia recepción del sacramento, los años en la Legión de María, el Grupo de jóvenes Rua Nova, las colonias en Corporales, los trabajos del Sínodo Diocesano, los ejercicios espirituales, retiros, horas en el confesionario, la boda de mi hermano Leo, el día de mi boda, el cuadro de la Virgen que nos regaló y preside nuestro cuarto, años de alejamiento por mi parte al más puro estilo hijo pródigo en el que él seguía ahí trabajando día a día fiel, puntualmente y siempre a disposición de los suyos. Luego regresamos a la Parroquia, el bautizo de Rebeca, las bodas de oro de mis padres, la comunión de Cecilia, las misas dominicales viendo platear sus sienes pero siempre fiel. Un cura recio, fiel, siempre ahí. Trabajador inftigable, emprendedor incansable (su Obra de las Vocaciones, las Peregrinaciones a la Virgen del Camino que luego se extendieron al Arciprestazgo, su viejo sueño de conseguir un retablo para la Parroquia y las interminables obras en favor de los más pobres sin que la mano izquierda se enterara de lo que hacía la derecha)

D. Garcilaso ¿sabe? siempre le he comparado con el protagonista de una canción: aquel hombre un tanto distante de puro discreto. Su compañera se quejaba de su distancia, de su imperturbabilidad. Pero misteriosamente ella todas las primaveras recibía unos versos y un ramito de violetas. Yo se que usted escribe versos a Dios para hablarle de los suyos, que sus oraciones son auténticos ramitos de violetas en los que todos estos años ha rezado por mi y los míos. Me doy cuenta de la suerte que es haberle disfrutado como párroco a sabiendas de que lo más hermoso que Dios nos ha regalado en usted ha sido precisamente lo que no vemos pero si sentimos. Que detrás de su aparente seriedad se esconde un corazón cálido que sabe amar como una madre a los suyos: gracias por velar, por rezar, por ayudarme a  estar cerca del Señor. Gracias por enseñarme el camino al cielo. Gracias por ser mi guía. Me ha dado mucho más de lo que sospecha. Ha sido un auténtico padre espiritual para mí.

Y ahora ha llegado sl ansiado descanso ¡se lo merece!

¿Sabe una cosa?. Le queremos de verdad aunque a veces no hayamos sabido demostrárselo como debíamos.

Agradecida

Marta

PD. Por cierto, esto queda entre usted y yo, ya se que nunca le han gustado demasiado las grandes ostentaciones en público. De todos modos no me importaría demasiado que se supiera. Las buenas noticias hay que divulgarlas ¿y no es una buena noticia saber que la Iglesia tiene la suerte de contar con curas como usted?

miércoles, 24 de octubre de 2012

Ciudad Rodrigo, un oasis en medio del camino



Regreso esperanzada y ánimada del Congreso Regional de Profesores de Religión de Castilla y León que tuvo lugar el pasado fin de semana.

Me viene a la cabeza un lema "progre": No nos moverán. Pienso en los ceños fruncidos, los desplantes, prejuicios y demás niñadas que algunos despistados pretenden poner al profe de "Reli" cada día. Las etiquetas que nos dirigen y que califican nuestra tarea de lúdico-festiva. Es curioso...cuando oí este comentario me molestó pero esta mañana escuché a un alumno cuando salía de la clase decir lo siguiente: "Por lo menos en Religión te ríes, cosa que no ocurre en ninguna otra asignatura". Si después de todo va a resultar que ser  tachados de lúdico- festivos no va a ser tan negativo -amiga profe-.

Y es que realmente son ellos, los alumnos, -  ese terreno sagrado en el que hay que descalzarse para entrar todos los días, -  los que son nuestra razón de ser.

Pero volviendo al Congreso de Profesores me han pedido que escriba unas líneas sobre la experiencia así que allá van:


Para mi ha significado un verdadero soplo de aire fresco: acostumbrada a escuchar conversaciones cargadas de tintes pesimistas sobre recortes y calamidades varias ha sido realmente esperanzador encontrarse unos compañeros de viaje exultantes de positividad y buen humor en medio las dificultades reales. Se palpaba el entusiasmo y el interés por aprender e innovar, la ilusión por encontrar caminos nuevos para atraer a nuestros alumnos. Especial mención al tono positivo y alentador de nuestros obispos. Regresando pensaba en la suerte de que Dios me haya elegido para desarrollar un trabajo tan apasionante cono el de descubrir a Cristo a los jóvenes que el Señor quiera ponerme en el camino.

Asi que merece la pena seguir adelante pese a todo y a veces contra todo sin temor plantando cara a las malas caras,

Va por ellos, por mis queridídimos alumnos.

domingo, 7 de octubre de 2012

ME GUSTÓ

La reflexión no es mia. La he encontrado en la extraordinaria página de Javier Leoz.http://www.javierleoz.org/
Me siento identificado con lo que dice.



Oración del Profesor

 




Otra vez me tienes aquí de vuelta al aula escolar, Señor... Las vacaciones veraniegas han sido un buen respiro para ponerme al día con mis libros, pero la verdad es que he extrañado a los alumnos durante estos tres meses.

¿Por qué los siento tan "míos" a esas chicas y muchachos que Tú, Señor, pones cada año en mis manos?

Los dos sabemos la respuesta: esto que yo siento es "vocación", algo tan natural e innato que no se puede vivir sin satisfacerlo. Vocación o llamada, inclinación o exigencia íntima, ideal o razón de una existencia... el nombre poco importa; lo que importa es sentirlo y, sobre todo, vivirlo.

¿Por qué me gusta ser profesor? ¿Te lo tengo que contar a Ti, Señor, que fuiste quien me dio esa vocación? Tú lo sabes, pero déjame que te lo diga: me gusta, me fascina la profesión de la enseñanza, porque me parece lo más grande que puede hacerse en la vida. Además de en mis hijos, Señor, son centenares y quizás millares de hijos en los que he dejado ya algún rasgo de mi vida. Los alumnos no me llaman padre, solamente me dicen "profe", pero para mí esa palabra encierra tanto cariño, tanto respeto y confianza de su parte, como cuando mi hijo me dice "papi".

Educar, una palabra, una palabra tan preñada de contenido, pero tan poco comprendida... Educar, es decir, descubrir y explorar los filones de riqueza con que Tú, Señor, has enriquecido a cada ser humano, riquezas que en la mayoría de los casos permanecen enterradas, inexplotadas, porque faltó la mano amiga que nos ayudara a descubrirlas. Educar, sinónimo de instruir, pero mucho más amplio y profundo, porque abarca además la formación de la personalidad del educando en las variadas vertientes de la efectividad, del carácter, de la voluntad, de los criterios y actitudes ante la vida.

Es tan amplia, tan hermosa, Señor, nuestra tarea, que a veces con cierta vanidad siento mi profesión como una tarea muy similar a la de tu papel de creador. Ojala pueda yo, y lo mismo pido para todos mis compañeros, cumplir con esta tarea tan fascinante de ser "ingenieros" de las mentes y de los corazones de esos alumnos que sus progenitores nos confían para llevar a cabo junto con ellos, la tarea de la educación.

A veces, Señor, los alumnos me llaman "maestro"... Es un apelativo que a mí me da cierto reparo escucharlo. Para mí el único "maestro" de verdad fue tu Hijo, Cristo. Sólo El pudo presentarse ante los hombres como "camino, verdad y vida". Yo como "profe" me contento con ser una flecha que señale la dirección hacia ese CAMINO, hacia LA VERDAD, hacia LA VIDA.

domingo, 10 de junio de 2012

ME QUEDO CON ESTA IGLESIA


¿En qué Iglesia estoy?, por Teresa García Noblejas




Si nos atenemos a lo publicado en algunos medios, la Iglesia es una institución plagada de espías, figuras siniestras, conspiradores natos y «cuervos» de los más diversos pelajes. Es muy mediático un escenario de clérigos de gafas oscuras y barba falsa, archivos violentados y secretos supuestamente «inconfesables» expuestos a la luz pública. Conspiración para presionar al Papa; complot entre bandos eclesiásticos por el poder en la Iglesia. Qué horror.



Ignoro la realidad del vatileaks y además no me interesa en absoluto. Que en una institución formada por personas haya infidelidades, intrigas y traiciones es tan antiguo como el Evangelio; entre los discípulos no faltan quiénes «venden» al Señor; quiénes le niegan (en esa posición nos sentimos más identificados) y quienes sencillamente le ignoran.

Hace unos días Benedicto XVI agradecía a los cardenales, en una cena, las felicitaciones por su cumpleaños. Y tras constatar, en el brindis, la existencia del mal (al que la Iglesia ni ningún ser humano es ajeno), les recordaba algo esencial, dicho casi en términos «deportivos»: somos del equipo ganador, somos del equipo del Señor.

Pues que quieren que les diga; entre pertenecer a esa siniestra caricatura de Iglesia que nos pintan algunos medios y ser parte del «equipo del Señor» me quedo con este último. Perdedor a los ojos del mundo; ganador en la historia de la Salvación. Es el equipo de las familias que acudieron a Milán a testimoniar que eran, simplemente, familias; las que han acompañado al Papa Ratzinger en el Corpus Christi romano; los que el próximo domingo recorreremos capitales y aldeas (yo espero estar en una de estas últimas, una sola calle hostil y silenciosa ante la presencia de Jesús sacramentado) a las que Dios bendice con su presencia misteriosa y callada. En fin, que prefiero al Dios reconocible en el Santísimo, en los santos, en los mártires, en los pobres, enfermos y abandonados; en sus cuidadores. Y esa es mi Iglesia, no su caricatura.

lunes, 14 de mayo de 2012

MARÍA, ESA MUJER ESPECIAL




Todas las grandes ideas siempre surgen de vuestras iniciativas. La semana pasada un alumno de 1º de la ESO sugirió que estando en el mes de mayo deberíamos hacer algo. ¡Podíamos llevarle flores a la Virgen!(para que luego digan)


Y entonces la recordé a ella. Era finales de septiembre, yo me dirigía manojo de llaves en mano a conocer el que sería mi departamento de Religión en mi nuevo Instituto. Abrí la puerta y entonces la vi a Ella, su cara serena parecía decirme, tranquila, no estás sola, apoyos los que quieras (con María las cosas siempre son así, ella te las hace fáciles).


Se trataba de una bella imagen que estaba colocada en una esquina del Departamento después de que se cerrara la capilla del Instituto. Según me contaron estuvo en varios sitios de peregrinaje antes de arribar en el Departamento del piso de arriba (no hallaba posada en ningún otro sitio, la historia se repite ¿verdad?). Pues bien, ahora un alumno nos brindaba la oportunidad de proporcionarle una compañía más que grata: la compañía de los alumnos de "Reli" del Ies Núñes de Arce.
Así que durante la clases de 2º B y C de la ESO decidimos hacer el traslado de manera solemne como no puede ser de otra manera tratándose de una imagen de Nuestra Madre. Con verdadera unción y respeto dos alumnos la portaron a hombros y muy silenciosamente por el pasillo del Instituto (los demás alumnos estaban en clase) mientras el resto de los compañeros seguían a la comitiva en silencio. Un alumno trajo un pequeño ramo de rosas y lilas (son del jardín de mi abuela, me las dejó cortar porque eran para la Virgen si no ¡ni loca!).



Se que algunos rezásteis, se que otros os emocionasteis, se que la profesora que nos acompañó estaba gratamente sorprendida de ver de lo que sois capaces cuando queréis. Al final, ya en la clase, y con la Virgen acomodada, rezamos una oración, concretamente una de las flores a María, la que tocaba ese día era la margarita. Luego le brindamos un aplauso a María, a los compañeros, a vosotros.



Ahora todos estáis encantados de tenerla en clase. Comentáis que estamos muy bien acompañados, y alguien me pedía que no la traslademos cuando acabe el mes de mayo (su nueva ubicación en principio es povisional porque la imagen es muy grande y la clase es muy pequeña, pero Dios dirá.) Uno de vosotros le ha traído un ramito de calas para ponerlo en sus manos.

¡Gracias por seguir dándome argumentos para creer en vosotros!



¡Gracias Madre por haber sabido tocar los corazones de estos chicas y chicas estupendos!.



¡Cuídales.... a todos!

VÍSTEME DESPACIO QUE TENGO PISA