viernes, 1 de enero de 2010

Una buena noticia para comenzar el año 2010


El pasado miércoles, 23 de diciembre, el diario La Razón eliminaba de los anuncios sobre explotación sexual y contactos. Con esta decisión editorial, el periódico que preside Mauricio Casals demuestra que sabe renunciar a una importante fuente de ingresos que conlleva el colaborar con la explotación sexual de hombres y mujeres, compromotiéndose con la defensa de la dignidad de la persona, y denunciando las mafias de la prostitución.

La Gaceta, Qué!, 20 minutos o Público son algunos de los diarios nacionales de información general que ya habían comenzado esta lucha contra la prostitución, denunciando con ello el grave problema que sufre España, convertido como alertan los expertos en el mayor foco de atracción para el tráfico humano de Europa.

Y es que, apenas los expertos en combatir este mal certifican que nuestro país ocupa el segundo puesto en el deplorable ranking mundial de intercambio de pornografía infantil, un nuevo estudio elaborado por el Observatorio Cívico Independiente, que lleva por título El tráfico y la trata de seres humanos con fines de explotación sexual en España 2009, nos alerta de este problema "de proporciones mayúsculas" en nuestro país: España se ha convertido en el mayor foco de atracción para llevar a cabo el tráfico y la trata de seres humanos con fines de explotación sexual de toda Europa.

Respecto a la mujer en concreto, el estudio denuncia que actualmente hay 300.000 mujeres en España que ejercen la prostitución: "Algo no funciona en esta sociedad cuando está de moda regalar una prostituta para una despedida de soltero", se advierte, haciendo hacer hincapié en este aspecto ya que "si la prostitución no existiera se acabaría en gran parte el tráfico de personas". Desde el Observatorio proponen actuar sobre la figura del prostituidor, "que no cliente", puesto que se "aprovecha de una situación de vulnerabilidad" de la persona. Una labor en la que debemos resposnabilizarnos todos y, muy especialmente dado el afán de servicio a la sociedad que marca su labor y su trascendencia educativa, los medios de comunicación.

domingo, 27 de diciembre de 2009

Fiesta de la Familia – Un estracto de la homilía del Cardenal Rouco Misa Familia 2009


(...)Pero hay otro aspecto aún más grave y fundamental, que se refiere al amor conyugal como fuente de la vida: hablo del respeto absoluto a la vida humana, que ninguna persona o institución, privada o pública, puede ignorar. Por ello, quien negara la defensa a la persona humana más inocente y débil, a la persona humana ya concebida aunque todavía no nacida, cometería una gravísima violación del orden moral. Nunca se puede legitimar la muerte de un inocente. Se minaría el mismo fundamento de la sociedad.”

Benedicto XVI nos enseña hoy, en medio de una crisis socio-económica generalizada, un cuarto de siglo después de la homilía de la Plaza de Lima, en su Encíclica “Cáritas in Veritate”: “La apertura moralmente responsable a la vida es una riqueza social y económica… Por eso, se convierte en una necesidad social, e incluso económica, seguir proponiendo a las nuevas generaciones la hermosura de la familia y del matrimonio, su sintonía con las exigencias más profundas del corazón y de la dignidad de la persona. En esta perspectiva, los estados están llamados a establecer políticas que promuevan la centralidad y la integridad de la familia, fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer, célula primordial y vital de la sociedad”.

El futuro de Europa, su futuro moral, espiritual e, incluso, biológico, pasa por la familia realizada en su primordial y plena verdad. ¡El futuro de Europa pasa por vosotras, queridas familias cristianas!

Habéis recibido el gran don de poder vivir vuestro matrimonio y vuestra familia cristianamente, siguiendo el modelo de la Familia de Nazareth, y, con el don, una grande y hermosa tarea : la de ser testigos fieles y valientes, con obras y palabras, del Evangelio de la vida y de la familia en una grave coyuntura histórica de los pueblos de Europa, vinculados entre sí por la común herencia de sus raíces cristianas. Unidas en la Comunión de la Iglesia, alentadas y fortalecidas por la Sagrada Familia de Nazareth, por Jesús, María y José, la podréis llevar a un buen y feliz término. ¡Sí, con el gozo jubiloso de los que han descubierto y conocen que en Belén de Judá, hace dos mil años, nos nació de María, la Virgen y Doncella de Nazareth, el Mesías, el Señor, el Salvador, lo podréis!

sábado, 26 de diciembre de 2009

LA FAMILIA, PATRIMONIO COMÚN DE LA HUMANIDAD


La celebración en la Plaza de Lima de Madrid del Día de la Familia, el próximo 27 de diciembre, pertenece ya a las fechas señaladas del calendario para los católicos españoles y para los hombres y mujeres de buena voluntad. Un año más, la familia será la protagonista de un encuentro que, como ha recordado hoy monseñor Juan Antonio Reig, no se organiza ni contra nada, ni contra nadie. Todo lo contrario. Si existen legislaciones que han pretendido acabar con la realidad del matrimonio formado por la unión entre un hombre y una mujer; si se dan silencios legislativos y políticos sobre las necesidades de la familia, no sólo en España, también en Europa, la respuesta cristiana siempre ha sido la de la presencia elocuente como testimonio de apuesta por el futuro de una sociedad en paz y en bienestar.

Donde se extingue la familia empieza la marginación de lo humano, la disminución de las posibilidades de desarrollo pleno e íntegro de la persona; sea apaga la inversión en el principal recurso de la construcción social y económica, el hombre y la mujer llamados a la felicidad. Todos los esfuerzos que se hagan para expresar la belleza de la familia cristiana serán pocos. Sólo en la medida en que existan familias educadas en el amor, Europa y España serán fuertes. La sociedad es lo que son sus familias. La Iglesia nunca ha vivido al margen de la historia. Con el Día de la Familia se trata de custodiar y hacer crecer lo que ha costado construir tantos años: una civilización, la europea, que es cristiana en su raíz y en su razón, y por tanto plenamente humana.

viernes, 25 de diciembre de 2009

Del Mensaje Pascual Urbi et Orbi del Santo Padre Benedicto XVI


La luz de la primera Navidad fue como un fuego encendido en la noche. Todo alrededor estaba oscuro, mientras en la gruta resplandecía la luz verdadera «que alumbra a todo hombre» (Jn 1,9). Y, no obstante, todo sucede con sencillez y en lo escondido, según el estilo con el que Dios actúa en toda la historia de la salvación. Dios quiere ir poniendo focos de luz concretos, para dar luego claridad hasta el horizonte.La Verdad, como el Amor, que ella contiene, se enciende allí donde la luz es acogida, difundiéndose después en círculos concéntricos, casi por contacto, en los corazones y en las mentes de los que, abriéndose libremente a su resplandor, se convierten a su vez en fuentes de luz. Es la historia de la Iglesia que comienza su camino en la gruta pobre de Belén, y a través de los siglos se convierte en Pueblo y fuente de luz para la humanidad. También hoy, por medio de quienes van al encuentro del Niño Jesús, Dios sigue encendiendo fuegos en la noche del mundo, para llamar a los hombres a que reconozcan en Él el «signo» de su presencia salvadora y liberadora, extendiendo el «nosotros» de los creyentes en Cristo a toda la humanidad.
Dondequiera que haya un «nosotros» que acoge el amor de Dios, allí resplandece la luz de Cristo, incluso en las situaciones más difíciles. La Iglesia, como la Virgen María, ofrece al mundo a Jesús, el Hijo que ella misma ha recibido como un don, y que ha venido para liberar al hombre de la esclavitud del pecado. Como María, la Iglesia no tiene miedo, porque aquel Niño es su fuerza. Pero no se lo guarda para sí: lo ofrece a cuantos lo buscan con corazón sincero, a los humildes de la tierra y a los afligidos, a las víctimas de la violencia, a todos los que desean ardientemente el bien de la paz. También hoy, dirigiéndose a la familia humana profundamente marcada por una grave crisis económica, pero antes de nada de carácter moral, y por las dolorosas heridas de guerras y conflictos, la Iglesia repite con los pastores, queriendo compartir y ser fiel al hombre: «Vamos derechos a Belén» (Lc 2,15), allí encontraremos nuestra esperanza.

jueves, 24 de diciembre de 2009

ERA NOCHEBUENA


Tomado del calendario del Sagrado Corazón de Jesús.

Hace 123 años el gran poeta y dramaturgo y diplomático francés Paul Claude se sintió llamado por Dios. Era Nochebuena. Años después relataba él mismo su experiencia.

"Fui a Notre Dame de Parías para asistir a los oficios de Navidad. Yo no creía en nada, pero me parecía que en las ceremonias católicas encontraría inspiración para escribir algo...Los niños del coro vestidos de blanco estaban cantando lo que después supe que era el Magnificat. Entonces fue cuando se priodujo el acontecimiento que ha dominado toda mi vida. En un instante mi corazón fue tocado y creí. Creí con tal fuerza de adhesión, con tal agitación de todo mi ser, con una convicción tan fuerte, con tal certidumbre que no dejaba lugar a ninguna clase de duda...¡Dios existe!¿Está ahí!¿Es alguien, es un ser tan personal como yo!¡Me llama!¡Me ama!.
La misma noche de ese memorable día de Navidad tomé una Biblia y por primera vez escuché el acento de esa voz tan dulce y a la vez tan inflexible de la Sagrada Escritura que ya nunca ha dejado de resonar en mi corazón!

miércoles, 23 de diciembre de 2009

NAVIDAD


Tomado de Escritos Arvo. Artículos y conversaciones sobre fe y cultura. Año XXIX. nº 300.Diciembre 2009.

El protagonista principal de la Navidad es un niño, un bebé. No es una mujer en soledad, ni un padre, ni una estrella, ni un mito;sino un niño de carne y hueso, nacido en una familia pobre y en una situación de apuro. El hogar que Dios eligió para mirar por primera vez al mundo con ojos humanos fue un establo, una gruta. Lo que importaba era la familia: ésta es el hogar.
El hogar es el corazón del hombre, de todo hombre, no sólo de los cristianos. El hogar se constituye cuando los hombres acogen en Él a Dios y, como consecuencia a si mismos.
Todos los días son Navidad:¡Qué paradoja! La pobreza nos hace mirar a lo alto. Nieva, la Misericordia del Señor llena la tierra. En la noche cerrada hay una estrella; es para todos y es para siempre. Está señalando a una familiar pobre. Vamos a verla una vez más. Esta vez vemos los ojos abiertos del niño que "hace nuevas todas las cosas" y mira absorto al cielo, a sus padres, a una mula y a nosotros.

¡¡FELIZ NAVIDAD!!

MARTES, CON MI VIEJO PROFESOR