viernes, 15 de septiembre de 2017

LA SONRISA DE LA TRISTEZA


¿Qué puede haber de bueno en una despedida?
Pues lo hay si esa partida deja frutos y presagia alumbramientos gozosos.
El pasado sábado despediamos a Isabel y Maripepa. Amigas Carmelitas misioneras que cierran casa y presencia en León para irse cada una a una punta de la península. La maternidad, colegios en Boñar, Santa Lucía. Mucho les debe nuestra Diocesis a esta congregación fundada por el Beato Francisco Palau y que cuenta entre sus miembros con más de 30 hermanas leonesas. Han sembrado de Evangelio nuestros pueblos. Esos pueblos que ven aligerarse las calles tras el éxodo estival. Y es que las  gentes quieren ciudad y bullicio. Quieren reunión y regazo como el de esta Iglesia Diocesana que acoge cada año la Semana de Pastoral. Esperado evento otoñal. Animada este año, como el anterior, por un lema claramente mariano. En cuanto tu saludo llegó a mis oídos la criatura saltó de alegría en mi vientre. Palabras que Isabel pronunció ante una Virgen peregrina que había acudido a su encuentro. Una Virgen en camino como nuestra advocación leonesa, que hoy celebramos. Imagen entrañable que reside en la Basílica del pueblo al que da su nombre. Un templo exaltado recientemente en el libro Virgen del Camino, enclave de misterios del escritor Isidro Cicero que asegura que sus muros albergan, entre otros enigmas,  un auténtico parque temático sobre el rosario.
En silencio una madre llora rota de dolor con el hijo entre sus brazos. Aún así en medio de su desdicha levanta su rostro maternal para esbozar una mirada que sabe a sonrisa .
El desgarro de la pérdida siempre acompaña a cualquier adiós por mucho que sepamos mientras agitamos sonrientes nuestros pañuelos al viento que ese alejarse será tan sólo un hasta pronto.

martes, 12 de septiembre de 2017

HUESOS




Andábamos acelerados aquella mañana.
Con las prisas no me quedó otra que dejar a Bogman sin su habitual hueso de desayuno.
A menudo me olvidaba de él. No era un bicho al que le hubiera tomado cariño. Con frecuencia se mostraba rencoroso y puñetero. Más de una vez se había tirado a morderme. Fue la idea de los niños del gueto la que le había salvado de la perrera.

.- ¡Adam! ¡Baja!

Irena Sendler había llegado más pronto de lo habitual.
El celo de mi amiga  por salvar a aquellos niños no tenía fondo. Cada día llegaba antes. Decía que era más fácil pasar desapercibido a primera hora entre aquellos gorilas alemanes.
Mi  preciosa y rubia amiga, enfermera polaca, se jugaba el tipo cada vez que entrábamos en el gueto. Parecía no conocer el miedo.
Pero tenía razón. El gueto hasta las diez de la mañana se veía desierto. Quizá guardando luto por las pérdidas del día anterior. Cada mañana una buena partida de judíos se embarcaba rumbo a Auschwitz en uno de aquellos trenes infernales.

Aquella mañana habíamos pensado llevarnos cinco niños: Marek, de tres, Leyla de ocho, Lukash de siete, Jarek de cinco y Alfred, que tan sólo contaba con dieciocho meses.
Cada día estaban más delgados. Cuando les tomábamos en brazos daba la sensación de estar recogiendo un montón de huesos hilvanados. Huesos como aquellos que Bogman tomaba cada día a primera hora del día.

Bueno, cada día excepto aquel...

Irena tenía apuntados todos los nombres de los que habíamos salvado. Guardaba celosamente la lista en un tarro de cristal escondido en el sótano de su casa.

.- Así algún día podrán volver con sus familias. Me decía esperanzada.

Me preocupaban especialmente Alfred y Marek, los benjamines del grupo. Los pequeños solían aullar cuando los metíamos en la ambulancia. No dejaba de ser un receptáculo oscuro, lejos del calor familiar. Encerrados con dos desconocidos en tensión y un fiero pastor alemán. Precisamente alemán...

Por eso la estrategia de pisarle el rabo a Bogman con fuerza para que ladrara tapando los aullidos de los niños estaba funcionando a la perfección.

Aquel día delos cinco sólo pudimos llevarnos a cuatro. La familia de Lukash había sido ya deportada. El pequeño Alfred dormía plácidamente cuando su madre nos lo entregó entre callados sollozos para no despertarlo.

No sé cómo pude olvidarme de atarlo

Subimos rápidamente al vehículo.

De pronto, una vez dentro el bebé comenzó a llorar, le siguieron Jarek y el pequeño Marek. 
Irena,como de costumbre buscó a Bogman para pisarle con fuerza el rabo pero el perro, libre de ssu ataduras habituales, se había refugiado bajo la guantera, en el asiento del copiloto. Degustaba con hambre  de muchas horas el contenido de una bolsa que yo había comprado y olvidado la noche anterior. Justamente la que albergaba su desayuno no consumido.

 El pastor alemán se deleitaba a esas horas recreándose con glotonería avariciosa en el disfrute de su hueso mañanero,





viernes, 8 de septiembre de 2017

EN UN TALLER DE CARPINTERÍA


La cosa empezó en un taller de carpintería
¿Les suena?
Los hermanos Isaac, Lucien y Preside se afanaban en tener todo listo. Les urgía terminar los primeros muebles para montar definitivamente la escuela. Corría el año 1918, mes de septiembre,  y habían conseguido alquilar una sencilla vivienda en la calle Alfonso XIII - hoy llamada la RÚA- , en el número 42 en la ciudad de León, muy cerquita del conocido y querido convento de las Concepcionistas. No había que comer, tampoco muchos muebles que ensuciar. Vivían de un modo muy sencillo y humilde pero les impulsaba la ilusión de enseñar. Pronto la vivienda reunió las condiciones dignas y los primeros niños y niñas comenzaron a llegar. Su fecha de apertura se produjo en la festividad de todos Los Santos. Hoy quienes se acerquen por allí pueden ver una placa donde se puede leer una inscripción que reza "En está casa se estableció el primer colegio marista".

Al siguiente año se decidió abrir una segunda escuela en la calle la Serna. Y será Veinticinco  años después cuando deciden trasladarse a la Calle Álvaro López Núñez donde se levantó un hermoso edificio lo suficientemente grande para albergar unas instalaciones donde el alumnado pudiera completar una espléndida formación espiritual, humana y académica con la necesaria práctica deportiva. Y fue fructífera esta apuesta por el deporte ya que el equipo juvenil de balonmano logró en varias ocasiones ser campeón de España lo que le llevó a ser varias veces distinguido como "Mejor Centro Deportivo" en la Gala del Deporte que cada año organiza nuestro Ayuntamiento.
Comienzos austeros que sin embargo devinieron en una institución que hoy es un referente educativo en la capital leonesa. Cada año aparecen en el ranking nacional entre los cien mejores colegios de España por esa fuerte apuesta en Innovación Educativa y por invertir capital humano y económico en una educación en valores.
Cien años se cumplirán pues este año de la presencia Marista en León con lo que tocará celebrarlo por todo lo alto.
Enhorabuena a toda la comunidad marista.

domingo, 3 de septiembre de 2017

UNA BODA DE CUENTO DE HADAS




Con cariño para mí prima Marina y su marido Pablo

La historia que os conté es cierta. Ambos son personas que conozco y que hoy permanecen unidos pese a los numerosos vaivenes que pasaron.

Quiero daros las gracias porque fue un día inolvidable en compañía de mi familia. Disfrutamos mucho de vuestra felicidad. Esa felicidad que irradiabais por los cuatro costados y que al desbordarse fue capaz de contagiarnos.

Ha sido una boda mágica llena de momentos inolvidables. Una lección de buen hacer donde hasta los más pequeños detalles fueron mimados con esmero.

Gracias por hacernos partícipes de vuestro pequeño universo de amor.

Os regalo la pequeña reflexión que escribí para vosotros.


Aquella pareja atravesaba  por una fuerte tempestad.
Cuando sus familiares y amigos conocieron los tristes hechos que iban a motivar su separación todas las voces les aconsejaban en el mismo sentido.
.- Dejadlo. Es incomprensible que sigáis juntos.
Pero ella no se resignaba.
.- Ha habido tanto amor entre nosotros. Y sigue existiendo - me decía- no puede haberse apagado.
Fueron fuertes vientos, casi huracanados los que pretendían acabar con la hermosa travesía que la pareja había decidido completar.
Pero en aquella barca viajaba un polizón que sabía que su unión era tan indestructible como el alma de los que la formaban. Los fieles amantes también lo sabían.
Él me lo decía un día.
.- Aquí siempre hemos sido tres. Mi mujer. Cristo y yo.
¿De modo que ese era su secreto?
Jesús es el polizón a bordo que achica el agua cuando la tempestad amenaza con hacer zozobrar la barca. Susurra palabras balsámicas en medio de la desazón que produce la rutina. Anima a pasar por alto , calándose las lentes de la comprensión , las pequeñas asperezas de la convivencia.
Es el mejor socio posible, como lo fue para Santos y Mari Carmen o para Belen y David. Y como lo sigue siendo para muchos de los que estamos aquí.
Si os mantenéis firmemente unidos a Él os dará un Reino de felicidad en el que el amor con mayúsculas será una constante más allá de la muerte.

Os deseamos una dicha celestial.

viernes, 1 de septiembre de 2017

AMANTES DE LA VIDA

Ambas amigas parecían muy unidas. Una de ellas era muy hermosa. Llevaba una gran pamela amarilla semejante a un sol dorado. Parecía una estrella de Hollywood. Se lamentaba de no tener suerte en el amor. Acababa de salir de un fuerte desengaño sentimental.

La otra mujer era dicharachera. Mantenía una sonrisa perenne. Le comentaba a su amiga la necesidad de deshacerse de una relación tóxica que la estaba deshaciendo el alma. 

En un momento de la conversación la mujer de la Pamela le hizo a su amiga la siguiente reflexión.

.- Aurora. Sufrimos porque estamos vivas. El amor es dolor. ¿Sabes por qué en medio de la adversidad somos capaces de mantener viva la esperanza? Porque nos hemos echado de amante a la vida.

Inmediatamente capturé la expresión y me propuse convertirla en lema personal.

Recién empezado septiembre y a las puertas del otoño regresamos a la rutina inmersos ya en la vorágine propia del inicio de curso. Con la cartera llena de proyectos personales. Tiempo de renovar vestuarios escolares y poner hogares a punto. Repletos de deseos e ilusionados ante un nuevo curso escolar. Nostálgicos ya de un verano que nos permitió reposo.Un verano en el que probablemente pudimos recrearnos en la contemplación  de paisajes .  Por cierto, hoy se celebra la jornada mundial de Oración por el Cuidado de la Creación convocada por nuestro Papa Francisco. Quizá sea buen momento para acordarnos de esa gran herida de fuego que ha sufrido nuestra Cabrera.

Este ha sido un verano marcado también por la tristeza del terrorismo en nuestras costas españolas. 

Pero seguro que a nuestra memoria acuden ahora también muchos momentos dulces con familia y amigos que hicieron inolvidable nuestro receso estival. Son los instantes de belleza los que siempre, aún en medio de las peores dificultades, nos acaban rescatando. En el fondo todos tenemos de amante a la vida. Por eso nos aferramos con tesón a ella. El nos diseñó de esta forma. A su imagen y semejanza. 

Feliz regreso amigos.

sábado, 26 de agosto de 2017

PUDOR




No dejes ni una sola abertura.
Blinda a conciencia.
No vayas a verterte dejando en cueros tu alma.
Maquilla con el dulce perfume del jazmín recién nacido las punzadas que desazonan tus minutos.
No rumies.
No caviles.
Abandónate en la sonrisa plácida que provoca ese cálido rayo de sol mañanero que se enredó en tu pelo e iluminó tu rostro.
Colecciona los instantes regalados dejándote embriagar por la belleza que albergan. Atesora recuerdos que te alimenten.
Y si quieres llorar escribe - te.
Deja bailar tus pensamientos al son del trino de ese pájaro que te acompaña.
Recupera sueños, recupera esencias, recupera el alma que vagaba herida.
Sal a captar la luz que Dios te envía.

domingo, 20 de agosto de 2017

DEAD JAZZ



Baby...¿qué he hecho?
Baby...¿qué he hecho.

El corazón se le iba a salir por la boca.
La mano ejecutora le temblaba con la agitación de una polilla que ha quemado sus alas en la bombilla de una farola.
Allí estaba Lee, su hombre, tendido en el suelo convulsionándose mientras la sangre emanaba a borbotones recorriendo con lentitud su camino mortal.
La macabra escena aparecía y desaparecía ante sus ojos iluminada intermitentemente por el neón de aquel letrero que rezaba "Slugs", el club de jazz neoyorquino.
Aquella noche Helen no tendría que sermonear  a su marido al verle nuevamente los párpados caídos tan característicos de Lee tras haberse hincado el fuego blanco en las venas. El pico de caballo, al contrario que a otros, a Lee le desbocaba.

Tras el disparo vino el desplome del músico de jazz. Y el impacto sobre el pavimento hizo que el estuche se abriera liberando la trompeta. El instrumento rodó por el suelo exhalando el último suspiro metálico.

Ahora que te empezaba a sentar la metadona todo nos iba a ir bien cariño...¿por qué tuviste que enredarte con esa zorra?¿que te daba ella que no te diera yo?...seguro que ella no hubiera hecho lo que yo hice para desempeñarte la trompeta que vendiste para darte picos.

Alguien le agarró fuertemente de los hombros. Helen no opuso resistencia cuando el policía le arrebató la pistola aún caliente. 

Mientras se la llevaban en la furgoneta blindada, el último destello de "Slugs" le devolvió el refulgente brillo metálico del alma del músico  que quedaba desparramada en el suelo entre notas muertas.

sábado, 12 de agosto de 2017

TE PROMETÍ UN JARDÍN

RELATO GANADOR EN EL TERCER CONCURSO POÉTICO-LITERARIO ORGANIZADO POR LA ASOCIACIÓN OCIO-CULTURAL NAREDO.
Patrocinado por el Instituto Leonés de Cultura y la Excma. Diputación de Leon









.- Dicen que en los próximos años la palmaremos setecientos. Así que no te extrañe que estén haciéndose dos a la vez. Cuando menos te lo esperas…¡zas! ¡Ahí la tienes!. Aquí no se queda ni el tato Chuchina.

Los ecos de las voces de sus amigas se colaban con nitidez a través de los oídos de la mujer mientras apuraba las últimas gotas de la pequeña regadera metálica. Había que aprovechar el agua. La presa cerrajera no venía muy exultante ese año. Las lluvias habían sido escasas y el Torío no venía pródigo en caudal. Por lo demás aquel pequeño vergel situado a la cabecera de la ermita de Nuestra Señora de Boinas bien merecía sus desvelos ya que detrás de aquellos rosales, margaritas, lirios y azucenas...detrás de todos aquellos pequeños regalos florales estaba él.

Levantó sus ojos entretejidos de arrugas. Tan recosidos de surcos que hundían sus pupilas celestes ,otrora espectaculares, en unas cuencas infinitas. Y dejó perder su vista en la lejanía descansándola en los montes. Allí estaba imponente la Peña Galicia. Su orografía semejaba la espina dorsal de un gran dragón, como aquellos que protagonizaban los cuentos que la abuela le contaba de pequeña.

De pronto se vio sobresaltada por el sonido de los jadeos y zancadas de un grupo de corredores que atravesaron la explanada como si de una manada de corzos se tratara. Corrían libres, vigorosos y fuertes. Plenos de vida.

Por eso le gustaba también venir cada día a la ermita. Para encontrarse con los vecinos del valle. Lo mismo aparecían por allí Sinda la de Robles, la cuchipanda de octogenarias de Naredo, o la pareja de los de Seprona a la caza de algún pescador 

Y es que a su edad no era buena la soledad. Bueno, la soledad nunca fue buena para nadie. Y a ella siempre le gustó la compañía. Sobre todo alguna. Su físico prominente de mujer sensual siempre atrajo las miradas masculinas. Y eso bien lo sabía su Cosme desde el mismo día que se hicieron novios. La conoció asomándose al balcón de su escote y bien pronto supo que era un balcón demandado. Pero Pili siempre fue así. Desinhibida y natural. Nunca hubo doblez en sus gestos y ademanes. Ella era tal cual. Arrolladora por naturaleza. Las alegres comadres de la Valcueva encontraban en ella siempre fuente de inspiración para comentarios varios en las largas tardes de verano sin necesidad de mirar telenovelas.
Pero eso Cosme lo sabía cuando se casó con ella y también cuando montaron juntos el bar en Pardavé.
A Pilar le gustaba ceñir sus generosas carnes en vestidos que exaltaban sus encantos femeninos. Ya de estar encerrada entre cuatro paredes, muerta de asco, y ahogada entre densos humos y juramentos tahúres,  compensar un poco tanta frustración sintiéndose la reina del mambo bajo las miradas de aquellos fantoches que les daban de comer. Pero luego nada de nada. Los celos y el carácter del Cosme eran conocidos en todo el valle. Así que todo quedaba en mirarás pero no tocarás. Mientras tanto el antiguo minero se dejaba consumir por unos celos que reventaban y paralizaban la paz familiar al dictado de gritos y reproches.
Un día a Cosme se le fue la mano y Pili recogió los bártulos emigrando al sur en busca de clima cálido lejos de aquella atmósfera tan negra como el carbón que anidaba en las entrañas de sus montes.

Fue entoces cuando comenzó la asombrosa transformación del joven minero. Del enojo pasó a la ira. Cuando le preguntaban por Pili respondía encogiéndose de hombros como aquel a quien consultan naderías de escaso interés. Pero la indiferencia dio paso a una profunda tristeza que se instaló de manera permanente en sus ojos y en su alma. Imperceptible a simple vista, como el grisú que se agazapa en cualquier capa y aparece cuando menos te lo esperas. Paseaba por los caminos acongojado por una nostalgia que le taladraba el alma. Y llegaba a la ermita de Boinas. Y se sentaba en el banco, cruzaba las manos y jugueteaba durante horas moviendo  en círculos ambos pulgares.
Fue un día durante ese extraño ritual dactilar cuando se acordó de que allí se guardaba la imagen de aquella Virgen que tantas veces había llevado en andas desde niño durante la fiesta de la Asunción. Observó la ventana a través de la que se entreveía la imagen y el suelo yermo que reposaba a sus pies. Se quedó pensando…
Al día siguiente comenzaron las pesquisas y llamadas telefónicas. A las dos semanas viajó a Valencia. Removió Roma con Santiago y la encontró. Y comenzó la reconquista no exenta de chascos y desplantes. Después de dos años en tierras del Cid ambos volvieron a pasar el primero de muchos veranos posteriores a Naredo.Con el tiempo la familia creció.
El primero de los veranos Cosme llegó un día de León cargado de tierra y flores. Son para la Virgen dijo. Y el terreno lindante a la cabecera de la ermita dejó de ser árido y yermo.
Cada verano Cosme se afanaba en reconstruir el pequeño vergel que los rigores del invierno habían demolido. Luego lo regaba con cuidado de la misma manera que su mujer estaba haciendo aquel día por primera vez desde que el lo plantara.

 Una lágrima azul se dejó caer por el arrugado rostro de la anciana. Era el primer año sin Cosme. El verano anterior su marido había muerto en la Iglesia mientras rezaba despacito  el Ave María 

.-¡Pili hija,! ¡Que ya hace frío y nos quedamos heladas! . A ver si te vas a poner mala y a pillar una pulmonía. ¡No quieras ser la primera de los setecientos esos en estrenar el Tanatorio de la Estación!




jueves, 10 de agosto de 2017

PATERAS





Pedaleábamos desenfadadamente desafiando al mar, el sol bañaba nuestros rostros y el viento nos regalaba caricias que agradecíamos después de un caluroso día. La Luz sobre el mar nos alimentaba de sueños y quimeras. La pequeña disfrutaba del tobogán a bordo de la pequeña barca de pedales.

Paz, placidez, olvido y disfrute.

Una vez finalizado el tiempo de disfrute nos acercábamos a la orilla jocosos.

Nos cruzamos con otra barquito repleto de niños. Les saludamos entre bromas.

Alguien desde la otra embarcación dijo. ¡Como en las pateras!

El resto de los embarcados rieron.

Entonces la risa se tornó tristeza y de pronto la orilla se me hizo lejana y eterna.

miércoles, 9 de agosto de 2017

LA SONRISA DE ZENOBIA






Conversaban en animada charla literaria un grupo de poetas en la residencia de estudiantes. Siempre acudían a Juan Ramón buscando la pulcritud de la forma. El poeta de Moguer sabía depurar poesía como nadie. Tachaba y tachaba, cercenaba versos, pulía sintaxis, decapitaba historias. Sus amigos temían aquella pluma inquisidora que sin embargo buscaban a la hora de revisar sus textos. Juan Ramón era el más sublime de los poetas españoles del momento.

De pronto su pluma se paralizó dejando de realizar trazos. Presuroso giró el rostro buscando el origen de aquella sonrisa. Era una risa irisada, juguetona. Era murmullo y torrente. En ella bailaban las notas de una canción eterna. La muchacha congregaba a su alrededor las miradas. Una hilera de perfectos dientes acompañaba su alegría cantarina.

Y el rumor de su risa comenzó a acompañar sus poemas, que se convirtieron en seducciones insistentes para tratar de conquistarla. Fue tras ella cuando su madre se la llevó a Estados Unidos huyendo de un futuro incierto al lado de un pobre escritor. Y fue el paisaje que dibujaron mientras juntos traducían los versos de Tagore. Y fue bálsamo en las noches de dolor que siguieron a la muerte de su padre. Y atemperó su mal humor ante aquellas dichosas manías hipocondriacas que llevaban al onubense a vivir cerca de algún médico u hospital. 

Un día la risa de Zenobia se quebró. Tres días antes Juan Ramón Jiménez había recibido un telegrama en el que le comunicaban la concesión del premio Nobel de Literatura. Ella le necesitaba. El cancer la devoraba por momentos en aquel vientre yermo que siempre quiso albergar vida dentro. Y ahora la suya se quebraba. Fue un amigo ilustre de Puerto Rico quien acudió a recoger el galardón.

El mejor premio de su vida languidecía en la cama de un hospital.

Zenobia. La sonrisa eterna.





sábado, 5 de agosto de 2017

ADIOS, PAZ Y BIEN


Al caer de la tarde, en el silencio del camarín de la Virgen, solo se escuchaba tímidamente la respiración pausada de un fraile que intentaba concentrarse en la oración vespertina.

Paz y bien Señor. Paz y bien. Últimamente ni esas palabras logran apaciguar mi espíritu, padre Francisco. Poco me debes querer.  De un tiempo para acá  no me mandas ayuda de lo alto para librarme de las tentaciones mundanas. Entre la niña esa de fuego que pasea sus ojos verdes a diario por el claustro reclamando  y el genovés tengo la cabeza en mil sitios menos en los rezos.





El franciscano pugnaba por cortar  volar los devaneos de su alocada imaginación mientras a duras penas desgranaba las cuentas de un enorme rosario de madera que colgaba de su cordón de esparto. En vano comenzaba inútilmente cada nuevo Ave María. Cuando llegaba al fruto de tu vientre su mente ya se había enrolado en alta mar a bordo de una impresionante carabela.

Ay Virgen de los milagros. Me tienes que perdonar pero es que es imposible concentrarse. Con estos calores estivales y la emoción del viaje. Ya mañana, 3 de agosto, partimos definitivamente.  Fray Juan parece otro desde que Colón llamó a la puerta. Y cómo venía el pobre almirante, famélico y derrotado  envuelto en aquella rasposa raída. De todos los marineros que por aquí transitan nunca vi uno igual. Su empeño por esa empresa de encontrar nueva ruta a las Indias nos ha envuelto a todos. Suerte tuvo el genovés de topar con Fray Juan otrora confesor de la soberana Isabel. 

Parece que yo iré en la Santa María. Con el almirante. No se quien me mandó ponerme a estudiar lenguas que nadie habla. Mira ahora, embarcado en una empresa de rumbo incierto y desconocido. Yo no sé qué idiomas hablarán las gentes con las que nos topemos. Eso si salimos airosos de semejante lance. ¿Qué nuevas rutas vamos a descubrir una pobre pandilla de necios si ni tan siquiera hemos descubierto los recodos de nuestra alma?

Ay Madre del Cielo. Líbrame de los temores. Líbrame de mí mismo. Y no permitas que nada malo suceda. Mañana partimos Madre. A bordo de tres naos . La mía lleva tu nombre. Adios muros de mi Rábida. Adiós Palos. Adiós luz de Huelva.


viernes, 4 de agosto de 2017

ENAMORADA DEL MAR



.- Enamorada del mar yo nací....tralalaaaaa....tralararíííí
Enamorada del mar y de ti.......tralalaaaaa....tralararííí

Siesta playera interrumpida.

Era una mujer menuda, sombrerito azul con una coqueta flor de tela cosida a un lazo que lo rodeaba. Estaba inusualmente sentada en la orilla pese a que a su edad cualquier otra permanecería dignamente sentada en silla o hamaca. Me acerqué ya desvelado para poder verla mejor y al mirarlos reparé en sus largas y elegantes manos llamativamente joviales.

.-¿ Guapa eh?

Me sobresaltó la irrupción de aquel hombre que vendía bebidas frías a voz en grito en la playa.

.- Ahí donde la ve y aunque zea mu vieja fue la mujé ma guapa de Punta Umbría. La trajo un ingeniero inglé de ezo de la mina. Dicen que zi ella ze metió por medio del matrimonio del. Ze conocieron en León y él ze la trajo a trabajar a Riotinto. Concha era cantante y noz volvía locoz a to con unoz ojoz verdez que quitaban el zentío. Llegaron un verano y fue un acontecimiento para todo el pueblo. Conchita era mu bonica...mucho... En otoño de aquel año llegó un día zu padre. Un viejo mu raro que ziempre andaba con un metro midiendo a todo bisho viviente pa ver cómo tenía que ser el ataúd. Decían que zi había zio enterradó...Eztaba loco. A lo mejor por ezo la pobre Conchi anda azín ahora. Ya no recuerda ni zu nombre....zolo eza canción...Zu marido apareció un día muerto en el mar, flotando como un pezcao...el hombre bebía...no ze zi serían mu felicez.

Mientras el hombre seguía hablando, su incontinencia verbal propició mi dispersión visual revoloteando en busca de historias.

Al lado de la anciana, unos metros a la derecha y casi alineado con la anciana un niño hería la vista de puro blanco. Su lánguido pelo dorado caía inerme sobre un rostro inexpresivo. Reposaba en una silla anatómica. Aquel niño, cuyo cuerpo se contraía de manera involuntaria cada cierto número de segundos, no tenía edad. Sus miembros, retorcidos en un amasijo desordenado, apenas le permitían mantener la carta de naturaleza de ser perteneciente a la especie humana.

.- Ozú cómo está la creatura ¿eh?. Puez zi uzté la llega a ver antez en todavía andaba pior. Eztuvo un año en el hozpital. Gente mu humilde zuz padrez. El tratamiento era mu coztozo. Pero el inglé, el marido de la Concha movió Roma con Santiago pa sacar dinero pal Adrián. Hicieron una campaña pa zacar dinero por intelné. Crofondin me paice que llaman a ezo. Y le zalvaron. Dicen que el inglez era el padre de la creatura pero que nunca hizo mucho por ella. Pero ya zabe uzte zeñó. En loz puebloz decimoz mushaz Cozaz.

Aquel hombre del carrito era realmente inagotable. En su cabeza residía el archivo secreto de todos los habitantes de Punta Umbría. No quise parecer descortés y le dirigí la mejor de mis sonrisas en agradecimiento por el rato de conversación.
Me acerqué a la orilla para dejarme empapar por la travesura de las olas juguetonas.
Y miré los ojos de la anciana, color celeste, juguetones ¡cuánta vía residía en ellos!.
A su lado Adrián languidecía inerte al otro lado de unos ojos cristalinos de pez.

Nuevamente la mujer volvió a cantar aquella canción sobre el mar.
Los ojos del niño brillaron por un instante devolviendo al niño su condición humana. Ojos celestes idénticos al de la cantarina mujer de mente extraviada.

Me alejé rápidamente huyendo de la mirada del vendedor ambulante. No fuera a ser que su mente descubriera también los secretos de mi alma.




martes, 25 de julio de 2017

UN ABRAZO EN EL CAMINO







Y allí estábamos los dos. Abrazados en medio de la carretera.
Tú pretendías ahogar tu pena. Expulsar tus demonios.
Yo tan solo recoger tu angustia. O, tal vez, expulsar los míos ayudándote a canalizar tu pena.
Ni tan siquiera me importaba qué pudieran pensar los ocupantes de los contados coches que pasaban al vernos así en medio de la carretera.
Ahora no tocaba eso. Tan solo llorar.
Abajo, el resto del grupo nos esperaba...
Minutos antes desafiabas al mundo con aquel chupito en la mano. Es curioso que el corrector haya querido poner chupete en lugar de chupito. Paradojas de la escritura. Eras tan solo un niño de dieciséis años.
Los niños no deberían ver cómo sus padres se destruyen insultándose como hienas heridas esperando a morderse de un momento a otro. No deberían padecer la ira de un padre borracho que golpea sin piedad cuando los efluvios del alcohol le nublan la mente llevándola al estado más salvaje. Y tú, niño de tez blanca recibiste demasiados impactos. Fuiste el blanco de muchas frustraciones.
Por eso empezaste a beber a escondidas.
Aquel día habría procedido mandarte a casa.
Pero Santiago no quiso que te fueras.
Habías decidido hacer aquel tramo del Camino y el Apóstol tenía que tomar cartas en tus asuntos.
Así que cuando nos abrazábamos te prometí darte una oportunidad. No llamaría a tus padres. No les diría que bebías a escondidas. Te lo prometí. Confiaríamos en que la ayuda vendría de lo Alto. 
Confiaría en ti. 
Nos queríamos mucho. Eso no siempre es suficiente. Pero ayuda.
Te pase la mano por el pelo para colocarte un mechón rebelde. 
Volvimos con el resto del grupo.
Horas después, sin que tú lo supieras, tu mochila fue revisada. Estaba limpia. No había rastro de alcohol.
Todo iría bien.

martes, 18 de julio de 2017

POSTUREA




Fue mi hija quien me descubrió esta canción por casualidad haciendo que me reafirmara una vez más en la gran capacidad de autocrítica que existe en el mundo adolescente. Les suelen gustar estas canciones en las que se ven caricaturizados. Y esta canción es sin duda una de estas tonadas pegadizas que se descargan en los móviles. Pero cuando te molestas en escuchar la letra no tiene desperdicio...ya desde el principio.

Puesta de sol...échale otra foto...no sea que lo veas con tus propios ojos.
Me gustaría ser lo que aparento...dejar atrás la esclavitud de lo perfecto...
Si no te sientes guay es porque tu autoestima se mide en likes...
Disculpa sigue esta cadena...si no compartes este tema...morirá un gatito de pena por tu culpa...
Hogares donde se conecta el wifi...
Siendo ateos somos religiosos...
Facebook me recuerda que es el cumple de mi madre....
Y a los desconocidos se les llama amistades...
Antes era un fiestero ahora soy un runner...del deporte también se sale...
Quiero ser campeón de fitness de semana...
Se tanto de ti que has perdido mi interés...
No quiero ver dormir a tu bulldog francés...
Vas a pillar tortícolis inmerso en tu pantalla...

Una sátira en la que en mayor o menor medida todos podemos vernos un poco reflejados. Cuando la escuchas algo se puede revolver  en el interior como cuando te descubren ni fraganti haciendo algo que no debes. Querámoslo o no estamos atrapados por esta esclavitud del postureo. El dictado de las modas a las que nos empuja esa continúa búsqueda de la identidad, afirmación y aceptación. En el fondo lo que todos queremos es pertenecer a la tribu aunque a veces el precio que haya que pagar sea un poco alto. 


sábado, 15 de julio de 2017

MORENETA NO TE LO LLEVES


.- ¡¡Pero qué le han hecho a este hombre!!
    ¡ Parece que le ha pasado un tranvía por encima.!
.- Doctor, eso es justamente lo que le ha sucedido. Es un caso de atropello.
.- A ver enfermera páseme el informe. Varias costillas rotas, contusión en la pierna derecha, hemorragias internas...

Mientras el equipo médico recaban datos y cubría informes. Fuera seguía creciendo la muchedumbre. Pronto se había corrido la noticia del trágico accidente hacía 3 días en la calle Cortes de Barcelona. Entre los rostros cariacontecidos una mujer lloraba en silencio murmurando para sí.

.- Moreneta, no te lleves a D Antoni. Si él se muere que será de nosotros. Seguro que cierran las escuelas de la Sagrada Familia y entonces mi pequeño Joan volverá a la calle y ya no habrá nada que hacer.
¡Ojalá fuéramos ricos!... pero el Sergi con el sueldo de obrero que no nos llega ni para pagar el alquiler. Y además seguro que paran las obras de la cátedral. A ver que van a hacer sin D Antoni. Si se pasaba el día metido en el templo. Hasta dormía allí dicen...

Dentro de la habitación los sanitarios continuaban su tarea de identificación. A su lado un guardia civil con el tricornio en la mano asistía mudó a la escena.  Era el hombre que había intentado salvarle la vida, obligando a un taxista a llevarlo al hospital de la Santa Creu tras la negativa de unos cuantos anteriores  dado el penoso aspecto del ahora difunto anciano.s

Mira si. Aquí dice su nombre completo. Dese prisa enfermera.  Los  de la morgue están a punto de llegar. Copie.

Antonio Gaudí i Cornet. De profesión arquitecto. Nacido el 25 de junio de 1852. Fallecido en la calle...

Agente. Le han encontrado pertenencias personales.

Poca cosa doctor, un puñado de avellanas, una pequeña llave, un pañuelo, un rosario...ah si y el libro de los Evangelios.

domingo, 9 de julio de 2017

¿TRAGARSE LA PATRIA A PALADAS?


Yo tenía un profesor de antropología filosófica que decía que el instinto territorial es el más fuerte que existe. Más aún que el de supervivencia. Arriesgada aseveración que sin embargo viene corroborada por la legión de muertes que el desmesurado amor a la patria ha causado a lo largo de la historia.


Estos días se recuerda el asesinato de Miguel Ángel Blanco. Aquel joven concejal del PP en el Ayuntamiento de Érmua al que ETA ejecutó tras 48 horas de  un secuestro asestándole a corta distancia dos tiros en la cabeza. Aquellos días la sociedad española se conmocionó y ETA comenzó a fraguarse su propia muerte.

¿Quién no recuerda dónde estaba en el momento en que se dió a conocer la funesta noticia de su muerte? Yo recuerdo perfectamente que estaba en mi pueblo con los ojos puestos precisamente en una ventana cuando desde el fondo de la casa donde veraneo se escuchó la noticia a través del receptor de radio. ETA sabía de antemano que además de ser materialmente imposible acercar a más de 400 presos en tan breve período de tiempo el Estado de derecho no agacharía la cabeza ante el chantaje terrorista.

La noticia fue un mazazo y generó en España el conocido grito de guerra basta ya amén de aquellas manos pintadas de blanco que se convirtieron en consigna  contra la Organización

Recientemente he leído la novela Patria de Fernando Uramburu que disecciona este episodio de nuestra historia reciente con gran maestría. Bittori es una mujer vasca a la que le han asesinado el marido. Tiene que marcharse del pueblo acosada por una sociedad en la que los valores parecen trastocados. Las víctimas no pueden llorar a sus muertos entre los suyos. Todo el mundo tiene miedo. El día del sepelio nadie del pueblo acude al funeral de su esposo y la mujer hace una triste reflexión: "Parece que en vez de enterrar al Txato le estamos escondiendo". Esa era la radiografía de una parte de lasociedad vasca por aquellos días. Corría el año1997 cuando la actividad de la banda terrorista se recrudecía especialmente en atentados, secuestros y catálogo de extorsiones varias.
En un momento de la novela, otro de los protagonistas, un preso etarra en la cárcel, se cuestiona si mereció la pena. ¿Patria o vida?

El verano es tiempo de lecturas y reflexiones. Ayer mientras me rondaban en la cabeza los recuerdos de Miguel Ángel encontré esta reflexión en la última novela Libro de José Luis Peixoto. Enterraban a una víctima que había fallecido durante la II Guerra Mundial.

¿Por qué tengo que ser yo el que se quede ahí, metido en una caja, tragándome la patria a paladas?

viernes, 7 de julio de 2017

DE CONGRESO




Es curioso cómo nos marcan las experiencias de la niñez.

Echan anclas en nuestro subconsciente conformando sin darnos cuenta nuestra cotidineidad
Recuerdo haber escuchado desde pequeña en el radiocasete del coche esas rancheras míticas  de Vicente Fernández. Mi padre siempre las tararea con ese vozarrón masculino que supongo cautivó a mi madre.

Y esa atracción por la música y por extensión a la cultura mejicana hizo que me acercara a aquella profesora hace unos días. Se celebraba el X Congreso Internacional de Buenas Practicas docentes sobre evaluación formativa y compartida organizado por la Universidad de León al que hemos acudido más de 200 profesionales del mundo de la educación primaria, secundaria y superior. Y Rosa, profesora en la Universidad Autónoma de Méjico formuló una pregunta a una deliciosa profesora inglesa ponente que había hecho las delicias de los que la escuchamos con una amena disertación sobre el mundo educativo.
Ese delicioso acento latino siempre ha sido para mí un imán. Y el imán propició que se creara, a golpe de interesantes conversaciones, una corriente de afectividad que se tradujo en una deliciosa tarde enseñando León a Rosa y a Nelly, su amiga chilena doblemente doctorada en filosofía  por la Universidad Autónoma de Madrid y por una Universidad alemana. Otra mujer fascinante que pese a haber superado los 70 corre cada mañana durante una hora y acude a Congresos Internacionales buscando aprender cada día más.
Recorrimos los lugares emblemáticos de nuestra ciudad. Su fascinación crecía por momentos. Cualquier rincón les parecía hermoso para tirar una foto.

Pero el culmen llegó en San Isidoro. Era el día de Santo Tomás y celebraban misa un grupo de sacerdotes presididos por Don Juan Antonio Menéndez. Mis amigas permanecieron largo rato sentadas degustando esa paz que se respira en la Basílica. La serenidad poblaba su rostro.

Aquí se respira paz. Ese fue su comentario casi al unísono

Posteriormente Dios asomó a nuestras conversaciones. Y de qué manera.

Al final siempre acabo encontrándomelo

Ahora mis amigas están en Madrid. Pero una parte de ellas aunque sea muy pequeña se ha quedado conmigo. Ese ha sido uno de los más hermosos frutos de este congreso sobre evaluación.

Ojalá que las vaya bonito híjole.


sábado, 1 de julio de 2017

SIEMPRE A MI LADO





Mientras recorro los pasillos vacíos del instituto reflexiono sobre la fugacidad de los acontecimientos que jalonan nuestras vidas. Hace nada el jefe de estudios recorría estos mismos lugares para darnos las instrucciones de principio de curso.

¡¡Cuantas gentes poblaron estas aulas de historias y palabras.!!

Algunos días vinieron exultantes de dicha y plenItud, otros se marchitaron en la desgana, los menos se alejaron afortunadamente arrojados con la esperanza de no ser recordados


Y  ya han llegado tiempos de cosechas académicas.


El verano trascurrirá pleno de nuevos lugares y gentes, o de los mismos pero en contextos diferentes. Cambiarán escenarios o se renovarán los habituales y nuevamente iniciaremos búsquedas: del descanso, el sol, sensaciones nuevas, paisajes diferentes, experiencias. 

Nos reencontraremos con amigos, disfrutaremos de eventos familiares, retomaremos partidas y charlas nocturnas buscando el refresco del anochecer, abrazaremos a los amigos que estuvieron lejos y paladearemos paseos con los habituales de los lugares de veraneo, refrescaremos gargantas en fuentes cristalinas o nos dejaremos seducir por el tinto de verano, bailaremos al son de la orquesta en las fiestas del pueblo o protagonizaremos algún evento deportivo algunos con el peligro a exponerse a lesiones faltos de costumbre de práctica deportiva, disfrutaremos de los nietos, retomaremos la charla con el anciano. 


Aspiraremos con intensidad la vida para disfrutarla.


Bajaremos persianas y echaremos cerrojazos a las puertas de nuestras viviendas habituales. Encargaremos a alguien que nos riegue las plantas.
Y más de un animal añorará su casa entre las paredes de extraños.
Tostaremos nuestros cuerpos al sol o nos dejaremos acariciar por las brisas marinas.

Y acompasado a nuestros momentos, vivencias, presencias y ausencias seguirá cerca el protagonista de nuestra historia. Un Padre que provee nuestra vida. Que la mima y anima, el mismo que nos edifica y acompaña propiciando todas las cosas y haciéndolas nuevas. El que nunca va de vacaciones pero siempre está presente en las nuestras.

Dios a la vista.

EL COLOR DE LA VIDA



Me urge compartir la fascinación que he sentido por esta historia
Maudie fue una mujer canadiense que vivió desde muy joven una enfermedad degenerativa que deformó sus manos y pies.
Huérfana de padres sólo le quedaron una serie de parientes que la trataban de inútil

¡No sabes valerte por ti misma!. Esta era la cantinela habitual que cada día taladraba sus oídos

El escape de Maud era la pintura. A través de ella, recreaba un fascinante mundo interior pleno de exuberante cromatismo. Gracias a esos escapes pictóricos le crecían las alas que el creador aparentemente le había limitado.
La historia ha sido llevada a la pantalla y podemos disfrutarla estos días.
El color de la vida narra esta historia real de una pintora folk canadiense que ve transformada su rutinaria vida en la casa de una tía tirana cuando un rudo pescador llamado Everett la contrata como criada para luego acabar convirtiéndola en su esposa. Conmueve observar la evolución que este hombre aparentemente despiadado va experimentado a medida que su frágil compañera conquista su mundo gris mediante la luz y plenitud que suelen desprender las personas acrisoladas por los sufrimientos físicos. El hombre, criado en un orfanato,  la trata al principio peor que a cualquier animal.


Mujer, primero son los perros, luego las aves y gallinas de corral...luego estás tu.


Pero Maud atisba un corazón dulce bajo aquella postiza rudeza y comienza a transformar la fea y desolada casa de Everet en un hogar plagado de dibujos que llegan a oidos del mismo Nixon.
La historia apuesta por el amor puro que triunfa más allá de las apariencias y convencionalismos
Conmovedora la escena en la que enfurruñado tras una pelea conyugal el pescador reconoce

¡Eres mucho mejor que yo!

Maudi balbuciente le contesta

¡Contigo tengo todo lo que necesito!

Eso es amor...y del bueno.


jueves, 29 de junio de 2017

ACONTECERES QUE DESASOSIEGAN


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Aconteceres que desasosiegan.
Eventos que aguijonean el alma.
Retazos que dejan a su paso
sueños rotos o hibernados .
Resúmenes mal escritos por los minutos
que desfilaron en tropel.
Remates mal terminados
que deshilacharon el ocaso de los días.
Redaños que fueron derribados
por las arenas del reloj que huyeron vertiginosas.
Renuncios, desacuerdos, indeterminaciones.
Claudicamos desde que nacemos
y dejamos que el tiempo nos robe las promesas.
Menos mal que las lágrimas riegan las heridas
y rescatan los rayos de sol aprisionados.

domingo, 18 de junio de 2017

PROFE...¿QUIERES QUE TE AYUDE?



Sobre el césped se desplegaban en tapiz multicolor aquellos cuerpos jóvenes ebrios de vida.

El calor les empujó a la calle con la complicidad de los docentes que a final de curso pugnaban en vano por domeñar sus espíritus rebeldes.

Si no puedes con tu enemigo únete a él.

 Las altas temperaturas nunca han sido buenas aliadas para espabilar neuronas así que aquella muchachada  de por si dada a la dispersión y más aún siendo final de curso, vió en la subida del mercurio el caldo de cultivo idóneo para tenderse al sol libres como el sol que brilla cuando y como se le antoja.

Era delicioso verlos tendidos plenos de colores combinados a la perfección con sus teces jóvenes y las sonrisas desplegadas.

Agrupados por afinidades se disponían a lo largo de la pradera.

Allí el grupo de tercero, al lado una nutrida representación de chicas de cuarto, justo detrás de ellas una combinación de cursos varios que probablemente tenían en común el colegio de primaria de procedencia. Había varios alumnos mayores. Muchos se conocen desde infantil y han permanecido indisolublemente unidos hasta bien avanzada la secundaria. Eso une mucho.

Al lado de un enorme sauce llorón un grupo variopinto de adolescentes era fácilmente observable por razón del color de su piel tostada. Sobre una vieja bicicleta un muchacho con la gorra ladeada parecía liderar el grupo dada la frecuencia con que tomaba el turno de palabra. Cuando trabé conversación con el joven pude observar que le faltaban varias piezas dentales. La convesación fue irrelevante. Hablamos sobre el calor y el lugar de procedencia del muchacho, un pueblo minero de la provincia leonesa. Y a su lado, como si de un guardaespladas se tratase, estaba aquel morenito pizpireto que tantas veces me he encontrado por los pasillos durante este curso. Casi siempre castigado por uno u otro motivo. No es alumno mío pero siento cierta simpatía por él quizá porque rezuma desprotección. Desde la primera vez que hablamos cuando nos encontramos siempre me dice lo mismo: Profe ¿quieres  que te ayude?. Es su manera de agradecer algo de afecto.

Ese día del despliegue multicolor sobre la alfombra verde del parque, el calor era sofocante, inusual para esta época. Acabábamos de terminar una de esas fiestas de final de curso que aligeran el calvario que suponen los finales de cursos cuando todos estamos cansados de todo. Al terminar el convite me quedé sola recogiendo. La hora de salida es sagrada para todos así que no quise que los alumnos se quedaran más tiempo del debido. Aunque tampoco hubiera sido fácil retenerles. El resultado del ágape fue una enorme bolsa de basura que entre el resto de cachivaches que porto a menudo me obligaba a hacer malabarismos por el parque.

Y entonces apareció ese pequeño ángel moreno exhibiendo una hermosa sonrisa blanca. 

.-¡Profe ¿quieres que te ayude? hoy si que vas cargada eh?. 
.- Hay hijo hoy si que te lo agradezco.

Y caminé alegre por el césped contenta de llevar al lado aquel hermoso ángel negro. Como los que pintaba aquel pintor de machín

Recordé otros tiempos, y otras caras...¿o eran las mismas?

viernes, 16 de junio de 2017

CUSTODIAM MEAM


Tras el rosario, la celebración de la eucaristía y el rezo de las oraciones contenidas en el manual para ese día la mujer del turno 3 sentada en adoración paladeaba los minutos de soledad con el Amado. Sus palabras pensadas se elevaban en oración.

"Menos mal que al fin nos hemos quedado sólos Tu y yo Señor. Sin intermediarios ni mediaciones. Una relación sin más barreras que las que mi imaginación, la loca de la casa, pretende imponernos.
Tu me esperas encerrado en esa hermosa custodia de plata rebujada, si, pero desnudo al fin y al cabo como aquella tarde en el Gólgota.

Me siento irresistiblemente atraída por ti Señor. Y me sobrecojo ante tu presencia que interroga e interpela pero que al mismo tiempo calma y purifica de anhelos vacuos.

Ante Ti quisiera petrificarme para no tener que salir y exponerme a tantos tumultos mundanos.

Contemplarse es deleitarse dejándose inundar por la paz que me envías.

Adorarte es anonadarse permitiendo que el amor cope el alma hasta parecer que lo hace estallar de gozo desbordante.

Ayúdame Señor en los vaivenes. No permitas que nada ni nadie me separe de Tí.

Corpus Christi, custodiam meam, vitam aeterna.

Cuando llegó el Abad, muy temprano,  a la mañana siguiente la encontró dormida en un sueño eterno con el rosario fuertemente apretado en su regazo. Gloria había muerto mientras rezaba con una hermosa sonrisa en los labios.


lunes, 12 de junio de 2017

Y SI...


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¿Y si miro y no estás?
¿Y si llamo y no me abres?
¿Y si intento hipnotizar al viento para que no acaricie tu pelo y te lleva la risa un vendaval?
¿Y si te sueño y te desvaneces?
¿Y si corto el racimo y sólo hallo ramas desnudas?
¿y si desnudo mi alma y la pisoten los tacones de la decadencia?
¿Y si me quemo los dedos al intentar recuperar una caricia escapada?
¿Y si me escapo antes de que me alcance tu hastío?
¿Y si se eclipsara tu sol antes del ocaso de la primavera?

Entonces, sólo entonces la luna sería tan solo un deseo entretejido entre los sueños antes de un amanecer posible.

viernes, 9 de junio de 2017

LA POLILLA EL DOLOR Y LA NADA

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Me taladraba el cerebro el insistente repiqueteo de aquellos toques repetidamente cansinos cuyo origen desconocía. 

Una y otra vez se sucedían acompasadamente de una manera rítmica pero no por ello menos molesta. 

Eran golpes secos, opacos, de una asepsia hiriente. 

Me producía una irritante impaciencia descubrirme esperando el siguiente una vez que el anterior se había producido.

A mi alrededor nadie parecía percatarse.

¡Por favor que alguien pare esto!

¡¿De donde provenía aquel ruido?!

Recordé haber escuchado en cierta ocasión que algunos soldados torturaban a sus prisioneros de aquella forma. Con la simple caída de una gota constante sobre su cabeza. El suave impacto en continuo roce sobre el cuero cabelludo unido al irritante y acompasado sonido lograban desequilibrar cualquier cerebro por muy equilibrado y cuerdo que estuviera.

No podía moverme. Estaba prisionera por aquel sonido acompasado, estresante, cansino, demoledor.

Giré con violencia la cabeza. La polilla golpeaba una y otra vez contra el cristal porfiando por atravesarlo. A cada golpe emprendía de nuevo la empresa con más brío. Su empecinada cabezonería era el origen de aquel traqueteo desasosegante que me había robado la calma. Quise aplastarla con mis nudillos pero fue imposible. Ella seguía allí. No quería marcharse. Nunca lo haría porque aunque lo hiciera seguiría escuchándola.

 Se había incorporado a mis sonidos vitales y ya nunca se iría.

MOMENTO CONSULTORIO



A menudo sucede en el último minuto antes de salir del aula como ocurrió ayer. Se acercó,nerviosa, frotando una mano contra la otra para evitar, quizá, esa sudoración que a veces surge cuando se va a cometer un momento difícil. La niña sufría por la enfermedad de un familiar muy cercano y buscaba tal vez respuestas, o u a palabra de consuelo o quizás un receptor atento que recogiera su angustia para canalizarla.
Me viene a la memoria el desasosiego de otra alumna que se preguntaba cómo explicar a su madre un desagradable incidente que le había acontecido durante una salida nocturna con un acompañante poco recomendable. El episodio le generaba una angustia que apenas le permitía conciliar el sueño. Pensar el daño que podía infringirle a su madre provocaba a la adolescente un considerable sufrimiento.
Estos días también hemos tenido que hablar mucho para mitigar vuestro dolor ante la marcha de Ángel, vuestro profesor de religión. ¡Cuanto le queríais!¡Fue un profesor y amigo para vosotros formidable! Un auténtico referente.
Parece que los amigos, internet y los móviles no lo resuelven todo.
Piensan que sois un generación distinta pero en el fondo sois vulnerables y os sentís  desprotegidos ante los acontecimientos que os desbordan por eso es necesario que alguien os escuche y si se tercia y lo recibí, os aconsejen.
 Aquel sacerdote tenía razón. Es necesario propiciar momentos consultorio.
¿Recordáis aquel popular espacio de la radio que durante las tardes entraba a través de la voz de Elena Francis en los hogares españoles? Francis...consulta de Francis....
Nos necesitan aunque a veces lo único y mejor que podamos hacer por ellos sea elevar una plegaria.

domingo, 4 de junio de 2017

NO CORTES LAS MARGARITAS




Mientras miraba tu verde jardín repleto de vida reparé en la legión de margaritas sembradas en el césped.
Jugueteaban coquetuelas cimbreadas por la brisa que llegaba de lejos.
Hermosas danzarinas encaprichadas con las caricias invisibles del aire.
Te pedí que no las cortaras. ¡Se veían tan hermosas exhibiendo su belleza simple en mitad del doméstico vergel!
Dijiste que era necesario para lograr la uniformidad del suelo. La corrección de las formas. La rigidez de un espacio correcto y habitable para cualquier visitante respetable.
Pero yo no lo era, ni quería serlo, así que no me importunaron aquellas simples flores diseminadas por tu pequeña pradera.
No importa que cercenaras sus vidas.
Volverán a crecer. De la misma manera que renació aquella enredadera que un día plantaron en mi huerto. Fue capaz de resistirlo todo. Hasta la cal viva.

viernes, 2 de junio de 2017

YO MISMO



Cuando menos lo esperaba llegó vuestro silencio.
El mismo  que he suplicado desde el inicio de curso apelando a la madurez propia de un grupo de alumnos de 16 años
Sólo necesitábais un contexto adecuado.
Y el silencio llegó

Dejar hablar al corazón y desentornar vuestros oídos fue todo uno.

Se trataba del trabajo de fin de curso. La última tarea que os demandará un profesor de religión durante vuestra adolescencia.
Debíais elegir una manifestación artística, objeto o persona que os enlazara con Dios. Una mediación que os conectara con ese dios que OS vive dentro.


Sin tapujos ni complejos desgranásteis experiencias de personas, objetos personales, canciones. Compartisteis recuerdos y retuvísteis lágrimas revoltosas.

Y entonces saliste tu.



.- Yo no he elegido obra de arte ninguna ni un objeto. Mi mediación soy yo mismo y ver lo que Dios ha hecho conmigo. Desde muy pequeño he padecido una salud muy frágil. Siempre he visto gente rezando a mi alrededor. El cariño de mis abuelos y de todos los que me quieren. Y en medio de todo siempre he salido airoso. El que esté aquí es un milagro. Así que yo soy la prueba de que Dios existe.

No se oía una mosca en clase.


Sus compañeros le miraban fijamente. Sus palabras ciertamente les interpelaron.

Dicen que el dolor tamiza y hace más sabia a la gente.

Tu, mi querido alumno, eres buena prueba de ello.