domingo, 16 de junio de 2013

miércoles, 12 de junio de 2013

Un momento mágico...pese a no parecerlo a priori.



Era una canción sencilla. De letra hasta ingenua. Me estaba preguntando por qué ella la habría elegido. El tema que tenían que  presentar como trabajo de fin de trimestre era "una canción, manifestación artística o similar que te enlace con Dios cuando la escuchas". Debían haberlo preparado con antelación. Les di tiempo suficiente para pensarlo.
La alumna sale al estrado. Teclea un enlace en youtube y la canción comienza a sonar.Nada, un tema de un tal Carlos de France.
Y la mente de la profe empieza a pulular: "Esperemos que no sea un elogio al nihilismo....Estos chicos van a lo fácil, pero qué tendrá que ver esto con Dios, si es que cómo les cuesta saber lo que es la interioridad... madre mía para qué me dedicaré yo a esto, con lo bien que podría estar en otro sitio donde se reconociera más mi..., ¡ala! ¿y esto?.... El amor humano, si es que ahí no les saco.El año que viene les mando otro trabajo a final de curso...si es que cómo les cuesta esforzarse, a ver cuando acaba la canción,...(Mientras yo maquiavelo todo esto la ponente escolar parece esconderse detrás de la pantalla). 
De pronto acaba la canción y surge tras de la pantalla el rostro emocionado de mi sensible y delicada bachiller. "Esta canción me la ponían en un campamento del que guardo un maravilloso recuerdo. Todas las noches rezo desde aquellos días. Y le pido ayuda. Sin ti soy un vasito medio vacío dice la canción. Eso es Dios para mi. Él me ayuda a salir cada día adelante. Cuando me toman el pelo porque creo en Él y voy a catequesis y a misa yo se que Él no me falla. Esta canción me lo recuerda. Y es que es Él quien llena mi vaso y le pone el puntito a mi i.

Y miro a sus amigas que están en clase y que también iban de campamento con ella y que pese a todo y frente a todo decidieron matricularse en Religión aunque algunos profes les digan que qué demonios hacen aquí (algún de mis colegas tiene un curioso modo de entender su libertad de cátedra). Y sin darme cuenta descubro que yo también me he emocionado porque veo que Dios es el mayor ilusionista que existe y que cuando menos nos lo esperamos saca un hermosísimo ramo de violetas de la chistera. Y hoy tengo la suerte de que me ha entregado ese ramito a mi aunque tenga la cabeza hueca a base de llenarla de prejuicios estúpidos. Se me ha quedado el alma descolocada, a lo mejor se me estaba adormeciendo a costa de dejarle demasiado espacio a la cabeza. Menos mal que ellos me recuerdan que de vez en cuando hay que mirar la realidad con el corazón en la mano.

domingo, 9 de junio de 2013

miércoles, 5 de junio de 2013

EL ABORTO NUNCA FUE NECESARIO

El aborto nunca fue necesario: sacan al bebé por cesárea y Beatriz está estable
Pablo J. Ginés. Periodista experto en Bioética.
Religión en Libertad, 4 de junio de 2013


La ley y la cultura provida de El Salvador demostraron tener la razón: sin aborto se atendió bien a la madre y a su hija. Ésta, de 500 gramos, murió por causas naturales 5 horas después.

Era lo que todos los médicos esperaban que se hiciera, el procedimiento lógico en embarazos complejos: estabilizar a la embarazada, esperar a que el bebé crezca, sacarlo por cesárea cuando es necesario. Es decir, salvar a los dos pacientes, como pide la ética médica.
A las 2 de la mañana, hora de El Salvador, se realizaba la cesárea a "Beatriz" en el Hospital de Maternidad, y cinco horas después, la niña, que como se diagnosticó era anencefálica y tenía graves deformaciones, moría de forma natural, tratada con la dignidad humana de cualquier otro pequeño paciente neonatal, sin ser abortada.

El bebé nació como su hermano
Tenía 500 gramos y 27 semanas de vida. Su hermano mayor había nacido también por cesárea con 26 semanas de vida, hace unos 18 meses. Su madre, "Beatriz" (nombre ficticio que salvaguarda su identidad real) permanece en la Unidad de Cuidados Intensivos.
Según una portavoz ligada a entidades pro-aborto, la madre, de 22 años, no se animó a ver al bebé porque le producía mucha tristeza.

Cesárea no es aborto
Algunos medios de comunicación, como El Mundo en España, juegan a la confusión y titulan "Logran interrumpir su embarazo", cuando es evidente que en las cifras de "interrupción voluntaria del embarazo" que cada año se publican en España no se incluyen las cesáreas, en las que se saca vivo al bebé y se le cuida. Una cesárea salva bebés, una "interrupción de embarazo" es un término eufemístico para el aborto, que no salva, sino que mata al bebé.


El momento de intervenir
Los médicos decidieron que era necesario realizar ya la intervención porque Beatriz presentaba contracciones uterinas y el líquido amniótico se había acumulado, detalló la ministra de Salud, María Isabel Rodríguez, quien durante las semanas de polémica que han rodeado al caso se mostró favorable al aborto a pesar de que la Ley defiende la vida desde la concepción en El Salvador y no permite el aborto.
"No se violó la Constitución. También se obedeció la resolución de la Corte Iberoamericana de Derechos Humanos que ordenaba evaluar hasta dónde podría esperarse", concluyó la ministra de Salud.

Cuidar a los dos pacientes
Alicia Latorre, en un comunicado de la Federación Española de Asociaciones Provida ya adelantó que éste sería el desenlace del "caso Beatriz", como el de muchas otras madres en situaciones similares.
"Existen unidades de Lupus y embarazo en las que estas embarazadas son cuidadas por equipos multidisciplinares. Beatriz está ahora embarazada de 27 semanas (según calculan los ginecólogos, desde el primer día de la última regla). A partir de la 24 semana de gestación (según ese mismo cálculo ginecológico) puede inducirse el parto, porque con los medios técnicos actuales el feto es viable, puede vivir fuera de la madre. Esto no ofrece ningún problema ético. Sería un nacimiento prematuro, en una edad gestacional en la que el hijo es viable".
Alicia Latorre señalaba la diferencia entre lo que le pasa al bebé anecefálico en una cesárea y lo que le pasa en un aborto: "Morirá por su enfermedad, con la atención médica necesaria y con las condiciones acordes a la dignidad humana, que nadie pierde por estar enfermo. Se morirá, no se le matará troceado en el vientre de su madre o quemado con una inyección salina, sino que morirá cuando llegue el momento de su muerte natural. Evitará además a la madre las frecuentes consecuencias físicas y psicológicas que el aborto provocado ocasiona a las mujeres (especialmente a las que están enfermas) y que no se dan en un parto bien atendido ni en una cesárea".

A por los 5 países provida
En Latinoamérica hay 5 países que prohíben el aborto de forma absoluta: El Salvador, Nicaragua, Honduras, República Dominicana y Chile. Los lobbies abortistas usan casos que presentan como extremos, para hacer aceptable el aborto: en el caso de Beatriz, se ha comprobado que el aborto no fue necesario en ningún momento.

Chile: ni un aborto, gran salud maternal
Chile, con el aborto prohibido completamente desde 1989, es el país con mejor salud maternal y perinatal de todo el continente americano, superado solo por Canadá. Además, al contrario de lo que sucede en Polonia e Irlanda, en que hay cierto número de mujeres que acuden a abortar a países vecinos, en Chile los países vecinos tampoco practican el aborto: pese a eso, no hay mujeres dañadas o fallecidas en abortos ilegales en Chile, un país de impecables registros sanitarios.

Tampoco las hay en Irlanda, otro país que tiene el aborto completamente prohibido. No es el aborto lo que salva a las mujeres (Estados Unidos o Cuba, con aborto legal, generalizado y medicalizado, tienen peores índices de salud maternal que Chile o Irlanda) sino el acceso a la medicina y la formación.