lunes, 26 de octubre de 2015

PERTRECHADOS











Estos dos compañeros infatigables de camino me acompañan siempre en mi estuche.
Desterrados de aulas porque su presencia a algunos les molestan van nómadas perdiéndose entre lápices, bolígrafos y demás utensilios de teacher trashumante.
Un alumno sensible de esos que se te prenden en el corazón  se percató de que les faltaba un soporte que les irguiera del anonimato de permanecer en la mesa en estado latente.
Un día de octubre - el día de Nuestra Señora del Rosario - se presentó con un taquito de madera para izar la pequeña figurita que representa a la Virgen de Lourdes.
Días más tarde trajo otro taquito para sostener la cruz.
Lo había prometido y cumplió su promesa. No se olvidó.
Es uno de mis alumnos de Religión. De los VIP, como todos los demás.
Y cuando semanas más tarde hicimos nuestras dos etapas del Camino de Santiago me trajo una vara de avellano para que la profe caminara con más ligereza.
Todos pertrechados. Ya podemos continuar adelante con estas dosis de aliento que nos dan los que lo son todo.
Y no viene nada mal con la que está cayendo.
De las incontinencias verbales y efluvios demagógicos de políticos ansiosos de poder en campaña electoral líbranos Señor.

miércoles, 21 de octubre de 2015

FLOR DE LA RAZA CALÉ


Mientras escucho la célebre copla en la voz de Imperio Argentina me deleito en el recuerdo de la amigable charla que hoy mantuve con un gitano.
Mira que tenía ganas de acercarme de este modo a alguno de ellos. Y hoy lo conseguí.
Siempre he sentido fascinación por esta raza indómita que no se dobla ante nada ni nadie. 
Que sabe vivir la libertad con una intensidad que nos exaspera a los que estamos diseñados para vivir una vida convencional y de conformidad con un orden establecido hecho de normas y convenciones.
No deja de sorprender esa manía de ir por la vida tocando palmas, escapando de la autoridad, lanzando exabruptos y huyendo de la "pasma".
Zalameros y desafiantes, legales y "liosos", risueños y malencarados, siempre anclados en una dicotomía delirante que descoloca al más cuerdo. Repletos de duende y sobrantes de zafiedad. Una paranoia auténtica para los amantes del orden y lo políticamente correcto.
Pero hoy conseguí que uno de ellos me abriera las puertas de u corazón: y me habló de su manera de mirar el duelo. Su tío se había muerto recientemente y todos sus amigos y familiares acudieron a apoyarle y liberarle de esa fatiga que le atenazaba el corazón. Me sorprendió ese término...fatiga...lo repitió varias veces como sinónimo de dolor. 
: ¡Ay profe! la fatiga que no me deja. Nosotros nos tapamos el cuello con pañuelo negro, y durante meses no nos afeitamos ni nos cortamos el pelo. Y gritamos y lloramos cuando alguien se mueeere. Sentimos fatiga profe. Y este de aquí atrás que no es mi familia fue a mi casa a apoyarme. Y las mujeres se ponen una coleta atrás y no se pintan profe. Es la tristeza. Y el dolor. Estamos juntos y nos apoyamos.
Y cuando un payo me pega yo no digo nada profe porque puede haber sangre. Es la ley. Así que nos callamos.Hombre, a no ser que me atice fuerte y entonces cojo la "cachaba" y voy a por él. Y le doy en "todas las piernas" bien fuerte. Que aprenda.

Me gusta vender en el mercado profe. Mi padre vende pulseras, anillos, bisutería bonita. Y vamos a la Bañeza, a Boñar, a Carrizo. Y luego nos gusta ir al bar a tomar algo.

Pues a mi me encanta comprar medias en el rastro...y salen genial. Le digo con toda franqueza. 

Y el joven calé  de rostro moreno sonríe y le pido un bolígrafo, y me da las gracias por devolvérselo con una sonrisa y le hablo de la suerte que tienen los ancianos gitanos que son queridos por sus hijos y nueras mientras los payos les dejamos aparcados en una residencia a la primera de cambio y en lo bonito que es compartir la fe de esa manera cuando todos juntos rezan y cantan en el culto... y sin querer se le escapan las palmas.
¡¡Hombre D!!... que no toca ahora. Espera 5 minutos que sonará el timbre e iremos al descanso y te dejo tocar un poco las palmas. Y me mira con esos ojillos pícaros color de noche mientras vislumbro en sus ojos el color de la libertad. De una libertad que tiene color aceituna, piel canela y suena a soleares y a guitarra.
¡Quien pudiera vivir siempre contento y feliz como una cigarra!

domingo, 18 de octubre de 2015

BUEN CAMINO










Han sido dos días de una intensidad desbordante. Envueltos en una luminosidad inesperada iniciábamos nuestro periplo jacobeo transidos de emoción por el reto que se nos presentaba,. ¡La Faba!, mítica cuesta internacionalmente conocida por todos los peregrinos de la ruta de Peregrinación más importante de la Cristiandad. Ahí estaban los valientes alumnos y alumnas de Religión del Bellido con sus dos intrépidas profes. 
Llegamos desahogadamente a Herrerías, nuestro punto de inicio. Con el tiempo suficiente para comenzar y deseosos de abrazar a nuestros compañeros vallisoletanos - la actividad las realizábamos conjuntamente con un grupo de casi 50 alumnos y 4 profes del Instituto Juan de Juni de  Valladolid Capital y del Gómez Pereira de Medina del Campo.

Yo por mi parte acudía a la cita con la emoción contenida de reencontrarme con alumnos de Medina que dejé en 1º de la ESO y ahora me encontraría en 1º de Bachillerato. Me sorprendió acordarme del nombre de algunos de ellos y recordar tantas anécdotas vividas. Ciertamente los primeros alumnos no se olvidan fácilmente y Medina me regaló grandes momentos.

Nada más bajar del autobús la primera sorpresa que me tenía preparada el Apóstol era una peregrina de Kentucky que reconoció la causa que aparecía en mi sudadera. 

.- ¡Oh! Crossroads!! Prolife!!. My sister ir prolife. She belongs to Crossroad. I am prolife too

Crossroads es una iniciativa de jóvenes nacida de una sugerencia que el Papa Juan Pablo lanzó a los jóvenes en una de las Jornadas Mundiales de la Juventud y que pretende concienciar a la sociedad del valor sagrado de la vida humana. Un grupo de jóvenes aceptó el reto y crearon una asociación de jóvenes provida que realizan marchas por distintos puntos del mundo para informar sobre esta causa. Mis alumnos y amigos conocen de mi pasión por la defensa de la vida. Es algo que no suelo disimular. 

La cosa empezaba bien. Una compañera de causa nos recibía con una amplia y blanca sonrisa enmarcada en un rostro tostado por el sol del camino en el que resplandecían unos luminosos ojos de color celeste.

Pronto llegaron los compañeros de Camino castellanos con sus 4 profes, que resultaron ser unos primeros espadas. De esos profes de raza que aman la educación por encima de casi todo: Juan, profe de plástica, artista inquieto, gran conversador muy preocupado con sus alumnos, motivador y motivante, un gran tipo con muchísimo talento, José Luis, profe de matemáticas, discreto y observador, tenaz y deportista amante del tenis; Aurora, profesora de música y coordinadora de convivencia en el Centro,  mujer bondadosa, polifacética, increíblemente humana y vital y Nines, la profe de Reli, entusiasta, emprendedora, risueña, servicial y muy querida por sus alumnos,El equipo leonés estaba integrado por Ángeles, profesora de Historia del Bellido mi vocacional  compañera infatigable y fiel colaboradora del Departamento de Reli en todos los periplos extraescolares  a la que tantísimas cosas tengo que agradecer y la que suscribe.  Juntos integrábamos el Equipo A que pretendía llevar por el buen Camino de las estrellas a un animoso grupo de escolares de Secundaria y Bachillerato.

Y lo conseguimos. La conjunción de factores propicios fue providencial: buen tiempo, buen clima, y mejores disposiciones de ánimo convirtieron en feliz el acontecimiento. Ciertamente no faltaron rozaduras, agobios, lágrimas, calambres, protestas y desánimos varios. Pero la fascinación y camaradería logró superar todas las barreras y dificultades. 
Consiguieron olvidarse de móviles durante largo rato, descubrir la belleza de los campos otoñales, embelesarse en la contemplación de las increíbles vistas desde el puerto de O cebreiro, o de las estrellas que nos regaló la noche despejada, disfrutar de la cena en una típica palloza gallega, beber de las cristalinas fuentes al pasar por las aldeas. 

Era extraordinario verles relacionarse con los peregrinos charlando de tantas y tantas cosas, disfrutar de sus ocurrencias, reirse con sus chistes, frenar sus bravuconadas, aplacar sus ímpetus juveniles, respirar su pasión por la vida, empaparse de su autenticidad, curarse de la resignación y aburguesamiento cotidiano que padecemos.

Hasta la noche resultó mucho mejor de lo esperado. Contra todo pronóstico dormimos y durmieron con lo cual la etapa del día siguiente se hizo con relativa facilidad. 

Será difícil olvidar esta experiencia. Será difícil que ellos la olviden. 

Al regreso sus caras resplandecían de entusiasmo. 

Vale la pena seguir adelante. Vale la pena emplear tiempo en organizar actividades que les sirvan para aprender.


Ellos si que merecen la pena.

Samos fue el final de nuestro periplo jacobeo por este año. Pero habrá más. El Camino continúa y presiento que cada vez será más fascinante.

Por cierto...esperando subir al autobús escuché un

Hi!!

La peregrina provida de Kentucky que me encontré al bajar del autobús pasaba bastón en mano a nuestro lado como despidiéndonos. Por mucho que al lector le sorprenda tal coincidencia - Samos no es un punto convencional del Camino, sino una variante del Camino francés y no precisamente la más popular - yo no me sorprendí más de lo habitual. Estoy más que acostumbrada a las "delicadezas celestiales", y Santiago no iba a ser menos...