lunes, 22 de abril de 2013

Parcialmente nublado


Una cigüeña maltrecha a la que le toca bailar con la más fea...pero que nunca está sola. Hay complicidad entre la nube y ella. Me recuerda a la vida de los profes de Reli...difícil pero APASIONANTE. Siempre llena de retos...para los que habrá que ponerse un buen casco y unos protectores.

sábado, 20 de abril de 2013

UN ÁNGEL EN LA NOCHE




Hasta ayer todos los días la escena se sucedía de la misma manera.

 Manuel caminaba por la calle en dirección a la cochera. Las 6:30 de la mañana. La calle desierta se prepara para el gentío pero aún respira la soledad del amanecer. Una figura requeante se acerca. Es la misma monja con la que que todos los días se cruza. Debe venir de cuidar enfermos ya que regresa cansada, su ritmo al caminar es lento. Siempre realiza el mismo ritual. Extrae de su bolso el pañuelo de papel y sacude con el poco vigor que le ha dejado el insomnio la pieza de celulosa para arrebatarle las últimas migajas que quedaron del bocadillo y que serán alimento para los pájaros; con esta intención la Sierva de Jesús se detiene en su camino de regreso. 

Luego tira el pañuelo a la papelera y prosigue su camino deseosa de encontrarse con el lecho que de reposo a su cuerpo envejecido y cansado. Son muchos años de insomnio, horas robadas a la noche para dárselo a los enfermos que sufren en sus carnes la zarpa de la enfermedad y la vejez. 

Pero ayer la hermana decidió detenerse para hablar con Manuel. 

.- ¡Todos los días nos cruzamos y nunca nos saludamos ¿verdad?

Y comenzaron su conversación. Ella es una Sierva de Jesús, las sonrisas de Dios en el mundo del dolor. Se dedican a la asistencia a domicilio.

.- ¿Sabes?. Todos los días cuando me cruzo contigo rezo por ti para que no pierdas el trabajo, pienso que tienes familia y que lo necesitas.

Y ella piensa en todo eso después de haber pasado la noche prácticamente en vela, al pie de la cama de un enfermo...todavía le quedan fuerzas para pararse a rezar por ese desconocido con el que se cruza todas las mañanas...bueno ahora no tan desconocido.

Y mientras Manuel me cuenta todo eso no puedo evitar emocionarme y darle gracias a Dios por haber hecho tanta gente buena que aunque no sale en los telediarios ni llena las tertulias contribuye sin duda a hacer un mundo más humano, un mundo en el que Dios se hace más presente.

Afortunado Manuel, todos los días un ángel reza por ti...

jueves, 18 de abril de 2013

CARITAS


   Nunca pensé que la crisis fuera algo tan duro -me comentaba-
De hecho nunca pensé que la crisis me iba a atacar a mi.Tenía trabajo y mis dos hijos también lo tenían. Íbamos saliendo adelante. Con un sueldo pagábamos la luz, con otro la renta, los gastos de la casa, comer, vestirse. Ahora mis hijos se han quedado sin trabajo y yo gano 420 euros al mes teniendo que pagar 350 de alquiler.

  Soy de Santo domingo. Llevo 18 años en León. Mis hijos trabajaban haciendo cajas para muertos, ahora han trasladado la fábrica y han reducido plantilla. Se han ido a la calle. Estoy desesperada. No hago más que pensar en el futuro de mis hijos de 27 y 28 años (en tres frases han salido las palabras mis hijos en cuatro ocasiones). Mira se me está cayendo el pelo - mientras se atusa su escasa melena  veo que tiene las cejas pintadas de marrón.

   Estamos sentadas en la hilera de sillas que espera frente a la mesa donde dos mujeres recepcionistas van nombrando a las distintas personas que están allí porque hoy tienen vez. Espero que me reciba el responsable de voluntariado, Vicente.

    Por favor los que tengan cita con Vanessa que pasen conmigo.
Todos los días pasan por aquí más de 100 personas. 
Veo al mendigo que pide los domingos a la puerta de mi Parroquia (el mismo que auxilió a mi madre cuando cayó al suelo), un hombre delgado con el pelo blanco y los ojos cansados. Veo a una pareja de unos 50 años que acaba de entrar con un cochecito de bebé. Al fondo dos mujeres musulmanas revolotean un montón de papeles que pasan de una mano a otra buscando alguna información. La puerta se abre y cierra y van entrando cada uno con su drama personal. Historias duras. Realidad implacable que les aboca a pedir ayuda al borde de la desesperación. Aunque no siempre es posible obtener ayuda material, a veces el mero hecho de sentarse en una silla y ser escuchados ha merecido la pena la espera.

   Entonces pienso en mi vida, en los seres a los que quiero y me pregunto qué podría hacer para que las cosas fueran distintas. Puedo ayudar, puedo educar a mis hijas para que vivan con sencillez, puedo educarme a mi misma para aprender a prescindir de lo superfluo, puedo enseñarles a mis alumnos el verdadero Evangelio del amor. Puedo complicarme la vida viviendola de modo distinto al del resto.

  No os lo dije. Esta mañana estuve en Cáritas. Quiero que ellos, mis alumnos lo conozcan.

domingo, 7 de abril de 2013

LA FASCINACIÓN DEL METRO

Quizá porque vivo en una ciudad pequeña me fascina viajar en metro de vez en cuando siempre y cuando los tiempos de viaje no sean demasiado largos. 

Reconozco que el paisaje tras las ventanas no es muy alentador, pero lo perdono por el paisaje humano que puebla los vagones. 

Ciertamente que el ambiente no es a menudo alegre pero es tanto lo que revelan los ojos, los gestos y las palabras de los compañeros de viaje que merece la pena contemplar. 

Cuando escuché esta canción de Serrat me sorprendió saber que hay más personas que como yo se dedican a imaginar la procedencia, suerte, y anhelos del prójimo que viaja a nuestro lado.

De verdad que el ser humano resulta fascinante y las canciones de Serrat también.


Cadaunadas


Decía un Santo que cada uno tiene sus "cadaunadas".
Afortunadamente los seres humanos diferimos unos de otros:


A unos le llenan los chistes tontos, las cacerías,  los pisos, la venta de locales, el tráfico de influencias, el poder, las pieles, las hojas de cálculo, los despachos con grandes lámparas, las adulaciones, las corbatas, las tertulias socráticas en las que el mundo queda mágicamente resuelto, las risotadas desmedidas que se oyen a kilómetros de distancia, los móviles de última generación, el último best- seller, el estreno reciente a ser posible en el que haya sexo y política de por medio,  divagar sobre las soluciones a la crisis sin arrugarse el traje, el cotilleo sobre el último desaguisado del político local, ser progre metiéndose con la Iglesia y los curas.

Pero a otros nos van las historias tiernas de niños con grandes ojos que paladean la Gracia del Creador y la bondad de un Dios bueno, la belleza de los templos católicos, hablar de la humildad de un nazareno que cargó con la cruz, disfrutar haciendo un muñeco de nieve con una zanahoria y dos grandes botones, la última ocurrencia de el último de la clase, el encanto de la humildad, la última violeta que nació en el rincón más apartado del jardín, la niña de quince años que afrontó la vida aceptando ser madre, la locura de defender un ideal que para muchos es de "frikis", el papel políticamente incorrecto de defender causas perdidas, la mano de aquel anciano que grita y  que se limpia los mocos sin pañuelo, la sonrisa desdentada del mendigo que pide a la puerta del supermercado, el acorde tierno de una melodía sencilla.

A mi me va su estilo, el estilo del Nazareno que proclamó bienaventurados a los mansos, sencillos, limpios de corazón, perseguidos por causa de la justicia, a los que trabajan por la paz, a los misericordiosos y a los que lloran. Ciertamente que a todos esos les toca "bailar con la más fea" o- traducido al catolicismo - abrazar la Cruz. Pero se la belleza de esa cruz que todos entrevemos pero pocos aceptan, deja entrever la gloria esplendorosa de la Luz que ciega y fascina el corazón humano.