jueves, 28 de enero de 2016

Borriquito como tu





  ¡La de San Quintín! ¡Aquí se va a armar la de San Quintín! ¡Hasta que no aparezca no se mueve ni Dios!. 

  La Mari Reme se movía por el pavimento lanzando a diestro y siniestro aspavientos mientras descolocaba los pupitres alineados a su paso de trote enfurecido.

  El auditorio asistía expectante a aquel espectáculo que les parecía entre jocoso y dramático. Desde fuera se podían escuchar sus palabras como una  sinfonía de notas quejumbrosas.

  La buena mujer se acababa de incorporar al puesto de trabajo después de que el anterior profesor D. Desiderio se jubilara al cumplir la edad reglamentaria. Desi, como le llamaban los chicos siempre había tenido santa paciencia con aquel nidillo de rapazuelos salvajes a los que se pretendía escolarizar a golpe de subvención. 

  ¡Si es que soiiiiiiis! ¡Qué pena dais hijos!.¡¡ Quiero que aparezca ya!!. ¡Ahora mismo!. O si  nooooo...

  Los lamentos de la buena de Mari Reme se vieron retenidos cuando Brian se arrancó por soleares o bulerías dando palmas al son de una coplilla popular de esas que ellos cantan cuando están contentos. Las carcajadas eran ensordecedoras. Parecían las de las hienas cuando se regocijan ante la vista de su nueva víctima. 

  ¡¡Está loca la profe!! ¡¡Ja!!¡¡Parece que se ha comido un cagao!!

   Cuando llegó la pasma Mari Reme ya estaba más calmada. La pudo la esperanza. Aquellos críos eran como los gremlins de la película de Spielberg. Malvados e insoportables. Pero nunca hay que dar nada por perdido. Resistiría los envites ¡vaya si les domaría!

  Mientras colocaba correctamente el espejo retrovisor para arrancar el coche se sorprendió acordándose de aquella película. Los gremlins se volvían malignos cuando se les mojaba y aquellos pobres descamisados que le habían amargado el día tenían pinta de no ser demasiado asiduos al grifo del cuarto de baño.

  Pisó el acelerador para alejarse mientras escuchaba en la radio aquella canción de Peret. Lástima de aquellos chiquillos...pobres borriquitos...

PD: El vídeo es antológico. No os lo perdáis. Una puesta en escena asombrosa. No se cómo he podido vivir tanto tiempo sin haber visto esta maravilla

miércoles, 27 de enero de 2016

La niña del violín








      En uno de los Institutos en los que he trabajado tuve la suerte de participar en una brillante iniciativa de uno de los muchos buenos docentes que tenemos en la enseñanza.

   Se trataba de organizar mensualmente durante un recreo del jueves una actividad denominada "recreo poético"
El profesor realizaba una selección de textos en torno a un tema determinado.
Desde el Departamento de Religión quisimos acercar al alumnado la belleza de la Biblia organizando uno de esos eventos con el título Poesía en la Biblia: la alegría del corazón. Procuré  realizar una cuidada selección con aquellos textos que destilan más belleza dentro de este gran libro que es el único hasta la fecha declarado Patrimonio Común de la Humanidad.

   Elegimos entre los textos el Salmo 22 de David. Aquel que comienza "Dios mío, Dios mío ¿por que me has abandonado?". Pretendíamos emular el dolor del pueblo judío ante la barbarie acontecida a manos de Hitler. Una alumna de 4º de ESO se encargó de  la música interpretando con su violín el tema principal de la Banda Sonora de la lista de Schidler compuesta por John Williams. Recuerdo que uno de los apellidos de mi alumna era alemán.

     Ella me contó emocionada que su abuelo era judío alemán  y había estado en Auswitch. Habría muerto de no ser por su talento tocando el violín ya que esta habilidad cayó en gracia a los alemanes por tener su arte para entretenerles en momentos de tedio.

    Parece una historia de película pero no lo es. Estefanía -supongo que no le importará que revele su nombre -tiene a orgullo ser la tercera o cuarta generación que toca el violín y doy fe de que lo hace muy bien. Varios de los  miembros de su familia han hecho de ese bello arte su medio de vida. Seguramente reconocen que en parte le deben la vida a la música que emite este fascinante y embriagador instrumento. Se han decidido entregarse a él de una manera plena. 

   Hoy he vuelto a recordar esta historia. Justo el día en que conmemoramos que hace  71 años las tropas soviéticas irrumpían en medio de aquel horror de Auschwitz. Quedaban liberados judíos, cristianos y otras gentes de diversas nacionalidades y creencias. 

        Al abuelo de Fani le salvó la música de su violín pero otros seis millones de seres humanos no tuvieron esa suerte.

martes, 26 de enero de 2016

El abrazo






    Al son de esta canción que más parece una habanera que una serenata mejicana como su autor quiso bautizarla quisiera irme otra vez contigo de paseo por la playa.

  Cogiditas de la mano caminaríamos despacio para buscar tus recuerdos y recoger los instantes que se fueron con tu madre cuando decidieron llevársela  antes de tiempo dejándote huérfana de caricias y consuelos.

  Tus ojos tristes hablan de sufrimiento y congoja.

  Hoy mascamos juntas tu soledad mientras llorabas sin derramar una sola lágrima.

  Pobre niña de ojos claros que sufres la crueldad de unos compañeros que no saben recoger tus lamentos silenciosos. Donde debería haber consuelo y empatía recoges insultos y desdén. La vida se ensañó contigo. En casa sólo encuentras soledad y la compañía incondicional de tu perro compañero al que no quieren que frecuentes por aquello de no aislarte. Ridícula pretensión querer apartarte de tu perro y ofrecerte a cambio la compañía de adolescentes insensatos que te han hecho eco de sus burlas.

  Quisiera coger tu pena y lanzarla lejos. Quisiera devolverte los sueños y convencerte de que no estás sola. Si compadecerse es redimir quiero creer que hoy nos salvamos juntas de la indiferencia. Y que nuestro abrazo resucitó esperanzas y confiscó tus penas

  Déjate acariciar por esta brisa suave que quiere peinar tu pelo. Recógela como si tomaras en tus manos la sedosa dulzura con que tu madre te cantaba sus nanas cuando eras bebé. 

  No dudes que fue tu madre la que  quiso que hoy nos escapáramos cómplices y camináramos con los pies desnudos dejando que la arena de la playa nos hiciera cosquillas en las plantas de los pies. Dejamos escapar sin rubor las carcajadas  de la inconsciencia pasando de la tiranía de timbres y relojes. A nuestro alrededor una bandada de gaviotas  nos buscaban extrañadas sin comprender la razón por la que quisimos evadirnos para fundirnos en un prolongado abrazo como el que mamá habría querido darte.

 Ella no está muerta, quizás sean las gaviotas curiosas y cizañeras las que lo estén.

domingo, 24 de enero de 2016

TU


Dedicado a todos los Tu que configuran mi Yo

viernes, 22 de enero de 2016

EL PUENTE DE TRIANA



 
   Varias veces a la semana cruzo el puente en el que se produjo el fatal desenlace.
   Revivo mentalmente la escena que nunca vi pero de la que tanto hablaron. Una mujer a la que acaban de tirotear yace desmadejada y descalza exhalando el último suspiro antes de cambiar de morada.
   Y estos días acudimos expectantes a este carnaval jurídico que se celebra en una Sala de Vistas en medio de flashes y reporteros que buscan la película que les permita subir audiencias o vender periódicos.
  ¡Cómo gustan los culebrones!
  ¡Necesitamos tanto de las verbenas mediáticas para avivar nuestra mortecina existencia!
  Emitimos sentencias y veredictos sin conocer los hechos ni analizar las pruebas. Necesitamos constituirnos en jueces y peritos y jugar a abogados y fiscales.
   Por eso no he dedicado tiempo a ponerme al día.Será mejor que la justicia humana lo haga a la espera de que la divina disponga lo que sea menester en otros lares.
   Sinceramente me importan más otras cosas como el discurrir del río en el que nadan apacibles una bandada de patos. Será el Estado de Derecho el que se ocupará de ese tema con la ayuda del sentido común que esperamos aflore.
Ayer me detuve a observar el hermoso caudal de un río alimentado por las primeras nieves del año. Justo cruzaba precisamente ese puente que el pueblo jocosamente ha bautizado como "el puente de Triana"

POESÍA EN MOVIMIENTO



   Escribir libera, evade, exorciza.
   Pone en peligro la intimidad porque se descuelgan a veces secretos que todos peleamos por esconder.
   Pero hay que correr riesgos y dejar fluir para curarse y consolarse.
   Para sanarse de heridas y ensoñarse con nostalgias.
   Para revivir momentos y aplacar angustias.
   Yo quisiera saber escribir poesía como la que escribían los clásicos que son los que más me gustan.
   La belleza de lo delicado que sublima al ser humano y lo eleva a las más altas cotas rescatándole de la vulgaridad, de la losa de la cotidianeidad diaria.
   Necesito seguir conservando ojos de poeta que extraigan la dulzura que vierten las cosas. No quiero que el hastío y la corrección me roben la luz que desprende lo que yo veo aunque algunos me puedan llamar iluminada. No importa. Ya lo dije antes. Hay que asumir riesgos. Una vida sin un poco de vértigo no merece -pienso - ser vivida. No importa vaciarse si la vida nos regala todos los días agua con la que llenar las tinajas.
¡Que gozoso sería ser poesía, poesía a todas horas! rezumar colores y destilar sonrisas!

...aunque bien pensado la tristeza también tiene su hermosura, ¡la lágrima lenta que surca el rostro limpia y redime tantas cosas!

En la salud y la enfermedad, en las penas y las alegrías, en la riqueza y en la pobreza... regálame poesía...poesía en movimiento.

jueves, 21 de enero de 2016

UN TOQUE DE LOCURA



   En ocasiones la rutina nos atenaza
   Lo decía hoy el formador que nos impartía una charla sobre resolución de conflictos. 
   El cambio es necesario, decisivo para avanzar. 
   No debe asustarnos que de vez en cuando todo parezca ponerse "patas arriba". 
   La mutación es inherente al ser humano, que fue diseñado para vivir en constante evolución.
   Ya lo contaba el sabio Heráclito cuando para ilustrar esta realidad del ser humano aludía a la metáfora del río. Y es que nadie se baña dos veces en las mismas aguas.
¿Somos nosotros los que cambiamos o son las cosas las que lo hacen?
   Es irrenunciable el tránsito del tiempo, así como las secuelas que el mismo deja en nuestra piel y en la de los nuestros. Inaplazables son los desencuentros, las despedidas, las pérdidas o los advenimientos. En las crisis surgen las luces que nos señalan nuevos rumbos y trazan destinos nuevos.
   En el trabajo, costumbres, la vida social, e incluso las relaciones de pareja son cruciales, vitales esos pequeños cambios en forma tal vez de ligeros toques de locura.

miércoles, 20 de enero de 2016

FELICES NADERÍAS




   Hoy abracé a una amiga que estaba hundida, besé a un ex-alumno anarquista que está leyendo el Nuevo Testamento, consolé a una alumna a la que estaban acosando porque no cumple los cánones estéticos que la tele nos demanda, disfruté el recreo comiéndome un regaliz que un alumno me regaló mientras compartía  confidencias, soporté las sandeces de un descerebrado al que no han podido educar...de momento, sonreí con las ocurrencias de una pequeña de 10 años que asegura que los adolescentes necesitan espiritualizarse, y  tuve la suerte de recibir un beso de mi madre al principio del día.

   Pasaron otras muchas cosas que salpicaron el día de luz y de música. Y que han hecho que la jornada no esté transcurriendo en vano sino plena de acontecimientos que hilvanan mi existencia junto con la de los míos y que hacen que mi vida hoy esté siendo más humana y por lo tanto más feliz.

martes, 19 de enero de 2016

NEW KID IN TOWN




   Todos en la vida nos hemos sentido en algún momento nuevos en algún lugar, sea una ciudad, un nuevo puesto de trabajo, un colegio o una situación personal y familiar que cambia.
  A menudo nos ha costado adaptarnos a los cambios adaptando estrategias muy  diversas: desde la rebelión ante una la situación que incomoda por haber surgido de un desarraigo y que nos lleva a mirar con desconfianza todo lo que nos rodea hasta el mimetismo complaciente que adoptamos para ser aceptados en nuestro nuevo destino.Pero al final  lo normal es acomodarse y se tiende  a tornar al  estado originario de autenticidad. La marca personal resurge y es cuando las cosas empiezan a ir bien, o al menos razonablemente bien abandonando toda pose de posticidad.
  Hay personas que serán inquietas toda su vida, y se encuentran en incesante búsqueda, parecen estar diseñadas para la peregrinación constante, tienen una indudable sangre nómada que les impele a cambiar constantemente su estado, trabajo, amigos...y cifran su felicidad en el constante cambio de vida y entorno, corazones inquietos que no cesen de mirar incesantemente a un lado y otro.
A Glenn Frey, guitarrista de los Eagles, le ha tocado emigrar a un nuevo destino. Hoy moría a los 67 años en Nueva York.  ¿Quién no recuerda el célebre Hotel California? con el que muchos practicamos nuestro inglés.
  O esta hermosa canción que habla de Johny, un muchacho que llega nuevo a una ciudad causando una gran expectación, y con el corazón un tanto afligido por un amor que dejó en su lugar de origen y que seguramente le añora y espera y al que quiso decirle muchas cosas detrás de aquel profundo abrazo.
   Ahora Glenn ha partido hacia una nueva ciudad y desde hoy será por un tiempo the new kid in town, ojalá en esa ciudad que le esperaba le hayan recibido con los brazos abiertos y los oídos ávidos de dejarse mecer por la preciosa música que emiten las cuerdas de su guitarra. D.E.P.









jueves, 14 de enero de 2016

DE LUCES Y JAZMINES



    Se alejó escuchando el eco de sus propias pisadas mientras en lontanza los difuminados reflejos de las luces de la ciudad parecían devolverle el estado de su propio interior. Trémulas continuaban temblando mientras el olvido suplicaba campar por su mente.

    Enterraría aquello de la misma manera que al final, una vez alejado, se extinguirían las luces que tan sólo habían logrado deslumbrarle. Estaba realmente empeñado en conseguirlo.

    Siguió caminando, cada vez más seguro, mientras se  adentraba en el asfalto. Enérgicamente sacudió con su mano derecha los últimos granos  de la arena de la playa adheridos entre sus dedos, y de pronto observó las estrellas que brillaban en el firmamento con una luz celestial portentosa.

 Tan sólo ahora, una vez alejado de la ciudad y lejos de los destellos de las farolas, se percató de que todo lo pasado había sido un simple espejismo, embriagador, pertinaz y envolvente...pero espejismo sin más. 

  Revisó los acontecimientos de los últimos días: los reproches de María, aquella manera brusca de decirle que su amor la estaba ahogando. Había perdido el tiempo inútilmente entregando el corazón a quien no pudo aceptarlo. Hipotecó demasiados instantes en aras al egoísmo de una mujer que sólo quería recuperar su juventud. Pero no quería recrearse. Revolver le producía aún un dolor íntimo, como pequeños cortes practicados por una precisa y quirúrgica cuchilla.

   Aún así Saúl  finalmente recibió la recompensa de consiguir rentabilizar sus esfuerzos. Logró una limpia sonrisa sin reservas que le permitió entregarse plácidamente a la contemplación de los regalos celestes. Aquellas luminarias brillantes eran sin duda señales divinas  que le señalaban  el norte hacia una vía segura rumbo a su paz interior.

   Una vez más los recuerdos le hirieron. De tanto estar pendiente de las apetencias de aquella mujer había olvidado entregarse a sus propios e inofensivos desahogos. Los mismo que aun siendo pequeñas cosas diariamente le habían llenado hasta el momento en que María irrumpió en su vida. Y es que cuando la conoció ella entró en su vida violentamente monopolizando incluso sus recuerdos.

  Saúl se obsesionó  llenándose de ella a costa de vaciar su espíritu. María fue un huracán que violentamente había arrasado hasta su más íntima autenticidad.

   La brisa le hizo una suave caricia. El aire olía maravillosamente bien. No le cabía la menor duda. Supo identificarlo de inmediato. Era jazmín...auténtico jazmín...como el que no había olido desde hacía casi cuatro años.

lunes, 11 de enero de 2016

THE ARTIST





   Excelente esta iniciativa que ya va va por su tercera edición organizada por la Delegación de Pastoral de Juventud y Universitaria de León. En esta ocasión el lema elegido es "Con más alegría". Todas las películas se proyectan en el Colegio Nuestra Sra. del Carmen y el precio de la entrada o del abono se destina a beneficio de Manos Unidas y los proyectos de desarrollo que ésta está llevando a cabo en Benim.
  Ayer pudimos ver el film "The artist" una obra maestra de cine y sobre el cine que cuenta una hermosísima historia de amor cuyo telón de fondo es la transición que se está produciendo del cine mudo al sonoro. Una película repleta de sensibilidad y ternura aderezada con una sugerente banda sonora que deleita a todos, sobre todo a los más cinéfilos.
   Os dejo esta escena en la que una fascinada Peppy Miller expresa su amor por el actor de moda del momento: el gran George Valentine. Sensualidad y ternura combinadas de un modo magistral.

"Si quieres ser actriz,  debes ser distinta de las demás". El sello de autenticidad que nos hace distintos, that is the question.

viernes, 8 de enero de 2016

EL BARCO ROTO






Érase una herida que sangraba, supuraba, destilaba hiel y tristeza.
Y una lágrima que rodaba resbalándose por la indiferencia y la nostalgia.
Un sentimiento marchito que sollozaba a flor de piel pugnando por adherirse a lo inversosímil

Érase una vez un olvido que emponzoñaba el alma,
un látigo que desagarraba estelas,
una ola que anegó aquel paisaje ahogando a las luciérnagas acurrucadas al calor del muro al atardecer.

Érase una vez un amor perdido,
una semilla latente que murió de anonimato
y se hundió en las raíces de la indiferencia de aquel adulto que no dejaba de ser niño.

Érase una vez tu imagen que se perdió en la oscuridad de una despedida a medianoche,
una bofetada que el aire dejó escapar,
una risotada envuelta en un doble filo que traspasó aquel frágil corazón.

Érase aquel ladrón de luces que quiso absorber para si toda la que irradiaba aquella soñadora niña de ojos transparentes que sólo quería agarrar la luna con el cordel de sus sueños.

martes, 5 de enero de 2016

FÁTIMA





Acabamos de regresar de Fátima.
Íbamos a cumplir una promesa y hemos encontrado la paz.
Durante el momento en que colocamos las velas viste que algunas de las que habían ofrecido otras personas se habían apagado antes de consumirse. Y con pena comenzaste pacientemente a encender una por una. Sentías tristeza ante tanta expectativa incumplida de aquellos devotos que ofrecieron sus plegarias.  Lástima de que sus velas fueran apagadas por soplos de aire inoportunos.
Te ayudé a encenderlas.
Algunas se quedaron apagadas. No hubo tiempo para encenderlas todas. Otras se resistían tozudamente a recuperar la luz.
Y pensé en la misión que nos encomendaron de encender aquellas llamas extinguidas, atizar fuegos aún a costa de perder tiempo que necesitamos para otras cosas que considerábamos más importantes.

Todo esto nos quiso transmitir una enseñanza: No aprendemos a priorizar, no sabemos destinar nuestros instantes a lo realmente importante que a veces parece lo más vanal. Quedamos sometidos a la tiranía de relojes imaginarios que cercenan propósitos imprescindibles. Guillotinamos nuestros sueños y deseos infantiles en aras a una madurez adulta que juzgamos más conveniente. Nos dejamos oprimir por la compostura cuando deberíamos de vez en cuando dejarnos mecer por la locura. Amputamos la poesía que surge del alma para dejarnos apabullar por la conveniencia que todos señalan como correcta. Acallamos las voces de nuestra conciencia porque preferimos otros ecos mundanos que nos suenan mejor aun a costa de renunciar a lo que es eterno y no pasa nunca.
No dejamos salir la luz que irradia nuestro corazón.
Ni tan siquiera tenemos tiempo de revisar si es posible volver a encender nuestra mecha.
Pero a lo mejor es encendiendo las llamas de otros cuando volveremos a recobrar nuestra luz.
Acabamos de regresar de Fátima. Nuestra puesta a punto  principios de año deberá ser revisada en breve. Pero de momento el depósito se ha llenado. Ella cuida de todo...como siempre.