viernes, 24 de febrero de 2017

Empoderando


¡¡No me empoderas nada hija!

La primera vez que escuché  esta expresión me sonó a folklórica con peineta por aquello del poderío de la copla.

Pero he seguido escuchándolo posteriormente en distintos foros educativos así que me he puesto a investigar sobre el término descubriendo que tan pomposo vocablo ha sufrido avatares diversos: usada en castellano clásico como sinónimo de autorizar fue reinventada por el  inglés  en el término empowerment y luego ha sido adoptada por diversos movimientos en pro de los derechos por un nuevo significado: hacer poderoso a un individuo o grupo social desfavorecido.

Esta semana  me han descubierto a una mujer de las que empoderan de verdad. La leonesa Irene García de Prado,fundadora de la Congregación hermanas del Buen Samaritamo recientemente fallecida a los 89 años. Llegó a Chile a los 43 deseando ejercer una labor semejante a la de la Madre Teresa de Calcuta y vaya si lo logró. Sin apenas recursos  levantó varios dispensarios y hospitales donde atedía a los últimos de los últimos. Recogían a los pobres de las calles y les devolvían la salud y la dignidad. Su máxima era procurar que los últimos días de la vida de aquellos desdichados fueran los más felices.


Ayer mientras les proyectaba a los alumnos testimonios gráficos de esta paisana ilustre pensaba en que esta mujer si que derrochaba fuerza y luz empoderando a todo el que tocaba gracias a un inmenso derroche de energia que sólo podia provenir del cielo. Observaba atentos y fijos los ojos de mis chicos deseando que el testimonio de esta admirable leonesa les tocara el corazón llenándolo de ganas de hacer el bien.

domingo, 19 de febrero de 2017

SON UNOS TONTOS




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¡Voy a escribir a los guionistas! No hay derecho. ¡¡Es el peor final que he visto en mi vida!!

Así de rotunda se mostraba la niña transida de llanto al finalizar la película

Regresábamos del cine después de haber disfrutado como pocas veces viendo "La la land, Los Ángeles la ciudad de las estrellas". En mi caso por segunda vez, pero no me importó volver, de hecho estaba deseándolo. Hacía tiempo que no salía del cine tan fascinada y deseaba volver a soñar con aquel delicioso cuento. 
Por eso quise volver con mi familia empeñada -además -en educar a mis hijas en el buen gusto. 

La la land es una de esas películas universales que es capaz de embelesar a pequeños y grandes, un prodigio de sentimientos envueltos en glamour y delicadeza que cuenta una hermosa historia de amor. Degustarla puede marcar historia cuando el espectador es aficionado al cine. Es sin duda una auténtica obra maestra.

 Resulta prodigioso que en estos tiempos en que se prodigan la zafiedad y el mal gusto alguien se atreva a apostar por una historia de ternura no exenta de cierta ingenuidad sin caer en la sensiblería ñoña con regusto almibarado. Un producto impecablemente elegante. Pero aún es más prodigioso que un director tan joven, recién estrenada la treintena - consiga dirigir a una pareja de actores con tanta maestría. Cierto es que la pareja protagonista- Emma Stone y Ryan Gosling - derrochan química pero también lo es que un buen director tiene que ejercer con arte su oficio de extraer lo mejor de los intérpretes y Damien Chazelle lo ha conseguido con creces. A lo largo de los 127 minutos el espectador recorre la historia del cine, y es que la película está tejida de retazos inspirados en  filmes históricos como Grease (varias escenas de la pareja en el coche, y la canción que la amigas interpretan posando frente al espejo), Cantando bajo la lluvia (el solo que Sebastian se marca en el muelle del puerto bailando con la mujer de color así como las idílicas escenas en que la pareja contempla las estrellas mientras su amor gana en intensidad), Un americano en París (los números musicales plenos de colores y luz), West side story (varias coreografías), Shall we dance o the band vagon (aun cuando el clacké de Emma y Ryan sea un poco más torpe, es dificil competir con Fred Astaire), Moulin Rouge (el hermoso vals que los enamorados se marcan bailando entre astros refulgentes) o Broadway melody (en uno de los muchos guiños a los musicales de los 40). Hermoso vestuario y un impecable plano secuencia inicial que el director estuvo a punto de eliminar -menos mal que no lo hizo.

.- ¡Mamá son unos tontos!....

No quiero desvelar el motivo por el que la pequeña aseguraba que los guionistas no se merecían nuestros aplausos. Tiene que ver con el final de la historia. Rebeca hubiera preferido otro final, pero el amor es así de caprichoso e implacable. ¿Quien sabe cual es el final más apropiado? Las guindas no siempre deben ser rojas ni estar colocadas en lo alto del pastel, a veces permanecen en almíbar durante muchos años envasadas al vacío para ser degustadas tras mucha maceración. Es entonces cuando resultan más dulces y sabrosas. 

.- No llores hija. No son tontos. Lo más importante es que se siguen queriendo. ¿Has visto esa sonrisa final que se dirigieron?. El amor no se ha muerto, sigue vivo, aunque no en la forma que tu y yo quisiéramos.

.- Son tontos ¡si son tontos mamá!...yo querría que al final....

.- Pues yo diría que la única tontería que han cometido es la de enamorarse pero eso es algo que uno no puede controlar como la mayor parte de las cosas en las que anda el corazón de por medio.

.- Venga descansa. Mañana será otro día

Antes de apagar la luz desde el fondo del pasillo se oyó débilmente a la peque de la casa.

.- ¡Oye mamá!...pero en la vida real los actores se llevan bien no?

En fin, el que no se consuela es porque no quiere.

Id a verla...espero no haber hecho spoiler :-)

viernes, 17 de febrero de 2017

LA VERDAD LO ENCONTRARÁ


No todo está perdido siempre y cuando reconozcamos que urge cambiar.
No nos vencerá la hecatombe mientras dejemos trabajar al filósofo errante que todos llevamos dentro. Hay esperanza mientras sigamos cooperando para reconstruir este edificio común que siempre parece tener colgado el cartel de cautela: peligro de demolición pero que al final siempre resulta rescatado por un interdicto de obra nueva.
Y es que el hombre tiene una ilimitada capacidad para rearmarse frente a cualquier circunstancia adversa. Llevamos incorporada de serie la semilla de cambio que siempre acaba fructificando.
Han sido muy provechosas estas dos jornadas de reflexión que nos ha ofrecido este simposicio sobre Ética y cultura actual organizado por la Diócesis de León. Mentes lúcidas y versados oradores del mundo de la cultura, la docencia, la psicología y la Iglesia que nos han puesto a reflexionar sobre las inquietudes del hombre de hoy.
Mientras les escuchaba pensaba en la necesidad que tenemos de escucharnos los unos a los otros. ¡Cuanto más aprenderíamos dejando reposar nuestras inquietudes en barbecho mientras las palabras de los otros nos llevan por caminos inesperados que a menudo nos salvan!
Y fue precisamente escuchando a nuestro obispo cuando una vez más regresé a lo esencial: "Dichoso el que busca, interroga y se piensa. La Verdad lo encontrará a él"...¿quien si no?

¿A donde iremos Señor si sólo tu tienes palabras de vida eterna?

martes, 14 de febrero de 2017

PENÉLOPE TEJIENDO PALABRAS


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Y buscó palabras para mitigar nostalgias en aquel baúl raído de carcoma y desengaño.
En vano encontró algunos vocablos aprovechables para ser hilvanados y comenzó torpe a colocarlos en hilera notando cómo el alma aligeraba desazones a la par que los minutos se desgranaban.
Y las palabras cobraron vida trazando paisajes imposibles y mares ocultos en donde se escondían los sueños yacentes, soterrados, suspirando en silencio.
Y la belleza se adueñó de aquellos versos mientras sus palabras danzaban caprichosamente ebrias de brasas que reclamaban brisas.
Pero al atardecer cesó la danza y, acabado el frenesí, volvió a tejer de anhelos el velo de su desdicha.

domingo, 12 de febrero de 2017

TENÍA QUE LLAMARSE SAGRARIO




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Sentada casi al borde del raído sofá la mujerina daba vueltas a la pequeña cuartilla.Sus finos dedos índice y pulgar sujetaban el trozo de papel para luego pasarlo de un lado a otro de las esquinas  acariciando las comisuras del documento a la par que jugueteaba rítmicamente con él. Inofensivo ritual que probablemente llevaba a cabo a menudo.  Pese a su edad que rondaría los ochenta destilaba esa deliciosa ingenuidad infantil que sólo se percibe en las almas que aún conservan la nobleza ajenas a los estragos del paso del tiempo.

.- Cada vez somos menos.

Decía resignada 

.- Y cada vez más mayores. 

Esperando que llegaran el resto de las adoradoras nocturnas me senté a su lado sospechando que su  conversación podría ser realmente interesante. Aquellos profundos ojos azules custodiados por pronunciados surcos hablaban de una vida plena

.- ¿Cuantas cosas haces tu Sagrario?

Pareció sorprenderla el repentino interés por una vida que ella consideraba poco interesante

.- Me gusta ir a la prisión a llevar esperanza, más que cuidar a sacerdotes mayores que aunque es una gran labor resulta más ingrata. También atiendo varios días el teléfono de la esperanza. Dos veces a la semana por la noche desvían las llamadas a mi casa. No hay mucha gente que quiera atender el teléfono por la noche, y hay muchas llamadas, sobre todo enfermos, les gusta que les escuchen. ¡Les conforta tanto!. Pero lo que más me gusta sin duda alguna es ir a la cárcel.

Sagrario hablaba  de modo sereno, sus palabras transmitían una paz poco habitual en conversaciones mundanas. Sonrisa pausada, gestos mesurados, cierta resignación serena. Tono de voz firme. Hubiera seguido hablando con ella toda la noche. Me gustan las personas que inspiran.

.- Con cuatro o cinco horas que duermo es suficiente. No hace falta más. También tengo tres hijos y seis nietos. Mi marido murió ya hace algunos años. 

Fue en ese momento cuando a su mirada se asomaron atisbos de tristeza.

No me lo dijo pero intuí que los días de Sagrario son mucho más plenos de lo que quiso contarme.

Llegó otra compañera más. Y posteriormente la última. Teníamos que esperar a que empezara nuestro turno de vela ante el Santísimo Sacramento. Nos pusimos manos a la obra. Mientras leíamos el capítulo que tocaba reflexionar esa noche seguí observando cada gesto de aquella hermosa mujer queriendo de verdad parecerme a ella. 

Sonó el teléfono. Ya era la hora. Alguien nos estaba esperando. 

viernes, 10 de febrero de 2017

DICHOSO RAPAZ

No podía con el. Lo reconozco. No podía con el.
Insolente, desafiante, zafio, irreverente, inoportuno. Tenía la virtud de revolverme todos los efluvios corporales de las más diversas procedencias. Me hacía perder los sentidos y no precisamente por razones amorosas.
Cada día nos importunaba en clase montando escenitas varias con el fin de marcarse un minuto de gloria delante de sus compis. Así que que diseñé un catálogo de castigos ejemplarizantes. Durante los arrestos en clase en el recreo, en los que yo también me quedaba sin mi adorado café aprovechaba para intentar inocularle algo de sensatez.
No había lío en el que no estuviera implicado.

 Pero lo que mas me preocupaba del angelito era que  acosaba a un compañero que también era alumno mío. Un muchacho con una sensibilidad muy especial.

.- Hombre Mario. Eso si que no me lo esperaba.
.- A mi también me han hecho bulling profe. Ya estoy hasta los aquellos de que me tomen por un gili.
.- Pero Mario si tu lo has pasado tan mal y has sido tan desdichado ¿qué ganas con hacerle al resto lo mismo?. ¿De verdad crees que compensa?. Tu no eres así, eres mucho mejor que todo lo que te empeñas en querernos mostrar.

Ese día marché desolada. Los hay que no tienen remedio, pensé.

No obstante la actitud con su compañero mejoró.

A los pocos días me dijo que me traía un regalo. Entre sus manos escondía algo. Recordé una escena parecida de cierta película en la que un muchacho travieso le regalaba una enorme araña a su institutriz. Me preparé para lo peor...

Cuando separó  sus manos apareció una  estampa  del Cristo de la Divina Misericordia. Al pie de la imagen aparecía la conocida oración: Jesús confío en ti.


.- Toma profe.

Esta es la oración que decimos al inicio de la clase, la misma que a menudo rezo en alto yo sola mientras ellos alborotan pareciendo ajenos a mi alrededor

Le pedí al alumno que me dejara darle un beso en la mejilla

.- Pero guárdala en la cartera ¿eh? y no se la enseñes a nadie, bueno a mi hermana si. A ella puedes enseñársela

¡Dichoso rapaz!

jueves, 9 de febrero de 2017

PADRES Y MADRES NUESTROS


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Padres y madres nuestros que estáis tan en vuestros cielos mirando por el bienestar de vuestros hijos sin enseñarles que no es posible la felicidad sin preocuparse del bienestar del prójimo.
Santificando todo lo que lleve vuestro nombre  y el de vuestros retoños para anteponerlo a cualquier otro nombre ajeno que amenace con invadir el espacio de vuestra conciencia
A vosotros padres y madres que no deseáis que venga a vosotros reino alguno que no sea  vuestro reino de Taifas para perpetual vuestro reinando terrestre. Que anteponéis vuestra santa voluntad a la de cualquier otra autoridad educativa por mucho que lo único que pretenda sea formar ciudadanos comprometidos. 
¿Para qué vais a pedir pan si ya nadáis en la abundancia? 
A vosotros padres y madres que habéis desertado de la necesaria tarea de inculcar a los hijos el  ejercicio de pedir perdón porque sois capaces de disculparles incluso cuando ellos mismo piden a gritos consecuencias  pero que no perdonáis a cualquiera que intente educarlos para hacerles más sensibles y compasivos.
Le pido que no caigáis una vez más en la tentación de ceñiros a  cuidar sus mentes y cuerpos obviando  la necesaria labor de esculpir sus almas para hacerlas nobles y buenas. 
Hoy una niña  de catorce años me dijo que es mentira que cada 8 segundos un niño muere de hambre. Y si no lo fuera ¿para que voy a ayudar nada gano con ello?
¡Es tu punto de vista profe!¡El mío es distinto!. El mundo no cambia. Afróntalo.
Tras su mirada frialdad y desapego. Busqué en vano un atisbo de compasión.
Padre Nuestro. Líbrales a ellos del mal de seguir anclados en la indiferencia y a nosotros del desánimo de creer que no tienen salvación posible.
Amén.