viernes, 17 de marzo de 2017

ELEGIDO


Fue en aquella guardia. ¿Recuerdas?. Tu estabas en cuarto de la Eso.
Acudí al aula un tanto enfadada porque algún compañero me estaba dando caña por ser la de Reli. Así que cuando me preguntaste qué hacíamos en clase de Religión aproveché para despacharme a gusto e hice una enardecida  defensa de la asignatura.
Recuerdo la estética que lucías. Atuendo oscuro y un aro de madera en la oreja.
Me llamaste la atención. Siempre me han gustado los rebeldes.
Y al año siguiente allí estabas en mi aula.
Gracias a ti las clases resultaban apasionantes. Aquellos enardecidos debates en que te batías el cobre en la defensa del embrión humano. Siempre has sido vehemente y apasionado en todo lo que haces.
Luego te empeñaste en ir a la Jornada Mundial de la Juventud a Brasil y pese a tus problemas de salud conseguiste convencer a tu abuelo para que te diera el dinero. Y al finalizar los estudios de bachillerato tus deseos de convertirte en italiano te llevaron al seminario de Ferrara para iniciar un camino hacia el sacerdocio. Pero aquello no resultó ser como esperabas. Así que has decidido regresar a España para estudiar Filosofía en Valladolid. Quieres volver al seminario cuando finalices la carrera.
 ¿Cuántos obstaculos y recovecos hallado en el camino verdad querido alumno? Aun así  presiento que esa sed de entrega definitiva a Dios no se ha calmado en absoluto. Es solo cuestión de tiempo. Sigue adelante. 

   Por cierto saca el cuaderno y copia esta frase del día. Mañana la comentaremos en clase: Dios no elige a los más preparados. Prepara a los que elige.